martes, 12 de junio de 2018

"El hechizo de la amapola" - Desiree Ruiz Velázquez


Los amigos de Edición Anticipada no comparten mis gustos literarios, así que no suelo colaborar con ellos reseñando los libros que me ofrecen. Hice una reseña de prueba hace tiempo y el libro no me gustó, esta vez entré a curiosear y me animé a leer este libro en la pantalla (jamás leo en la pantalla). "El hechizo de la amapola" es un libro autoeditado que tiene una presentación formal bastante buena: la maquetación y las ilustraciones no están nada mal, salvo excepciones.


Me he decidido a reseñar el poemario básicamente porque trata de amor platónico adolescente y lesbiano. Por esto último, exactamente. Es necesario dar visibilidad a una realidad que aunque socialmente cada vez está más normalizada, aún es tabú. Precisamente leemos algunos fragmentos en este sentido entre las páginas, un ejemplo:

Fuiste mi secreto por mucho tiempo,
uno que apreciaba,
que valoraba,
que amaba.
Pero por más precioso que fuera,
me fue matando el guardarlo tanto,
y más cuando veía que te perdía
porque apareció en tu vida alguien
que no tenía por qué mantenerte en secreto.

Y otro ejemplo:

Pero cierta adrenalina despertaba
tal repentina clandestinidad
de ese secreto compartido,
ante aquella inconsciente jugada
entre dos supuestas amigas.

El tiempo pasa más rápido de lo que nos gustaría, se olvida con rapidez la intensidad de la adolescencia, el modo en que se magnifica hasta el más mínimo detalle y se vive cada pequeña cosita como un tremendo acontecimiento con el corazón desbocado. Los Románticos del XVIII eran eternos adolescentes.

A pesar de no poseer una gran calidad literaria, estos poemas no conocen la pretenciosidad, son de un intimismo y una sinceridad enternecedores. Básicamente, una voz femenina en primera persona relata los detalles de su enamoramiento por otra mujer durante el primer año de universidad. Nunca se materializó porque tomaron caminos diferentes (disculpad el destripe, pero esto no trata de saber cómo acaba la historia), lo que importa es la sensibilidad de la que hace gala la autora, a pesar de no tener las herramientas literarias a su alcance para darle una forma más interesante desde el punto de vista formal.

Todavía hay mucha gente hoy en día que ni siquiera se concibe a sí misma como homófoba, pero que sigue señalando las relaciones queer como un acontecimiento, como si una orientación sexual no normativa fuera algo exótico. No lo es. Nadie debería sentirse forzado a salir del armario si ni siquiera ha estado nunca en él. Como apuntaba al principio, visibilidad y normalidad son clave para acabar con esta lacra. Este librito bien puede servir para desmontar mucha heteronormatividad adquirida: todo se reduce a que las personas no somos sexos con patas y el género es algo adquirido, una construcción social. Así pues... cualquier expresión artística y cultural en este sentido, es muy bienvenida.

martes, 1 de mayo de 2018

"El delirio — El dios oscuro" de "Claros del bosque", María Zambrano



(p. 43)

Brota el delirio al parecer sin límites, no sólo del corazón humano, sino de la vida toda y se aparece todavía con mayor presencia en el despertarde la tierra en primavera, y paradigmáticamente en plantas como la yedra, hermana de la llama, sucesivas madres que Dionysos necesitó para su nacimiento siempre incompleto, inacabable. Y así nos muestra este dios un padecer en el nacimiento mismo, un nacer padeciendo. La madre, Semelé, no dio de sí para acabar de darlo a luz nacido enteramente. Dios de incompleto nacimiento, del padecer y de la alegría, anuncia el delirio inacabable, la vida que muere para volver de nuevo. Es el dios que nace y el dios que vuelve. Embriaga y no sólo por el jugo de la vid, su símbolo sobre todos, sino ante todo por sí mismo. La comunicación es su don. Y antes de que ese su don se establezca hay que ser poseído por él, esencia que se transfunde en un mínimo de sustancia y aun sin ella, por la danza, por la mímica, de la que nace el teatro; por la representación que no es invención, ni pretende suplir a verdad alguna; por la representación de lo que es y que sólo así se da a conocer, no en conceptos, sino en presencia y figura; en máscara que es historia. Signo del ser que se da en historia. La pasión de la vida que irremediablemente se vierte y se sobrepasa en historia. Y que se embebe sólo en la muerte. El dios que se derrama, que se vierte siempre, aun cuando en los "Ditirambos" se dé en palabras. Las palabras de estos sus himnos siguen teniendo grito, llanto y risa al ser expresión incontenible. Expresión que se derrama generosa y avasalladoramente.

miércoles, 25 de abril de 2018

"Estabulario" - Sergi Puertas


Sergi Puertas (Barcelona, 1971) ha publicado novelas y poemarios. En la información sobre el autor que se puede leer en “Estabulario”, Puertas se nos presenta como un artista multidisciplinar: escritor, periodista, poeta, músico y guionista de novela gráfica en la actualidad, además de haber desempeñado su carrera profesional en la industria editorial en el pasado.

El libro que tengo entre manos es una rareza difícil de clasificar, que se divierte provocando en el lector algún que otro dolor de cabeza: la inquietante imagen que ilustra la cubierta (un tótem de estética hindú con máscaras que observan desafiantes) ya vaticina un contenido extraño y desalentador, que en absoluto está reñido con la buena calidad, como veremos a continuación. Las referencias que lo avalan, invitan sin duda a la lectura.


El encanto de lo grotesco

“Estabulario” ha conquistado a la crítica española, y ha sido comparado con Ballard, Lem, Chirbes y Cronenberg, además de con la maravillosa serie británica “Black Mirror”. Con estas referencias es imposible que como mínimo no llame nuestra atención.

Se compone de seis relatos con las temáticas más descabelladas que quepa imaginarse. Por ejemplo, en el primero tenemos un restaurante especializado en cocinar patos, donde los cocineros son budas obesos con el uniforme de carne adherido a su ADN. La narración no es fácil ni amable, sino extraña y un tanto críptica, es fácil perder el hilo. La ciencia ficción juega a mimetizarse con la realidad en este experimento en el que su autor no buscaba fama y sigue extrañado por haber cosechado éxitos, ya que su intención era más bien explorar los límites del cuento como género literario.

El resultado es una compilación en la que Puertas rinde homenaje a los autores que le sirven de inspiración a la vez que trata (a su manera) temas complejos y de actualidad que le inquietan, como la religión, el islamismo, la era de Internet, la sociedad parapetada tras una pantalla, las consecuencias espantosas que se derivan del mal uso de la tecnología, etc. La excusa es escoger una serie de personajes y someterlos a distorsiones de la realidad para ver cómo se comportan, exactamente como ratas en un laboratorio.

Precisamente, la idea del título, según ha comentado el propio autor, surgió a partir de una conversación con un amigo que trabajaba en un animalario o estabulario con ratas de laboratorio. No conocía ese término y le gustó tanto que finalmente sirvió de título a este volumen. A partir de ahí, Puertas tiró del hilo y pensó qué pasaría si le hiciera algo parecido sobre el papel a seres humanos ficticios.


Nuestra canción

El penúltimo cuento y que más me ha gustado, “Nuestra canción”, es tan inquietante y extraño como el resto pero, además, posee una estructura especial que le confiere un ritmo hipnótico, es un cuento que no se puede leer una sola vez, impacta. Es una metáfora con personajes cambiantes, donde se ponen sobre la mesa temas tan maltratados y complejos como el racismo, el machismo, las normas sociales de convivencia, los choques culturales entre personas de diferentes procedencias, la desnaturalización de la vida humana en las ciudades industrializadas, la pérdida de lo esencial, la hostilidad del capitalismo que nos devora, incluso podemos encontrar ecos hacia la contaminación y la destrucción del planeta.

Todo esto en un relato que bien podría ser cantado, y que se configura en pequeñas estrofas encabezadas con colores y números que en cada nuevo punto y aparte sufren metamorfosis al más puro estilo de la manipulación transgénica. En este cuento nos damos cuenta de que quizá no hace falta alterar la realidad para someter a los humanos a situaciones distópicas o extremas para ver cómo reaccionan… sino que, más bien, somos los propios humanos los que hemos sido desnaturalizados, y que ya somos absolutamente incapaces de desenvolvernos y reaccionar con normalidad en un medio perfectamente natural, virgen.

Lo más destacable de “Estabulario” no es tanto su capacidad de encontrar belleza en lo grotesco, ni siquiera lo mejor o peor escrito que esté: es que tiene la valentía de ponernos enfrente un espejo sin la capacidad distorsionadora de un filtro de Instagram, y así, nos brinda el desafío de luchar contra esa realidad que nos incomoda: toda esa mierda que, como sociedad, solemos barrer y esconder bajo el felpudo.

El arte no es arte si no sacude, si no incomoda, si no consigue que salgamos de su influjo habiendo alterado algo dentro de nosotros. La técnica, la belleza, los referentes, las etiquetas, los movimientos, las épocas, los estilos… no son más que excusas. Precisamente “Estabulario” ni tan siquiera se encuentra dentro del estilo propio de la editorial que lo apadrina, Impedimenta, me pregunto si fue una apuesta editorial azarosa (“por si cuela, por si el boca a boca”, etc.), o es que Enrique Redel y su equipo pretenden explorar otros estilos diferentes a aquellos más amables y convencionales a los que nos tienen acostumbrados. Estaré pendiente, esta apuesta me ha cautivado.

A su favor: la valentía de salirse de lo convencional y explorar nuevas formas de hacer literatura siendo atrevido, mordaz, irreverente, grotesco y salvaje. Incomoda al lector y se divierte jugando con su inteligencia, poniéndole contra los límites de sus propias convicciones.

Y, si hay que buscarle alguna pega, requiere un esfuerzo extra de concentración por parte del lector, así que es una buena elección para que los más acomodados se entrenen para escalar hacia otras formas de literatura que se rebelan contra las normas de lo establecido. No apto para cobardes.

domingo, 1 de abril de 2018

"Desde las entrañas" - Inma Luna & Zaida Escobar


“Desde de las entrañas” es un poemario ilustrado o un álbum con poemas: texto e imagen se nutren y complementan, y no se roban protagonismo en ningún momento. Son solo diferentes maneras de expresar una misma idea: por ejemplo, la reivindicación de la persona como ente que no se puede conocer sólo desde fuera o a través de su apariencia.

Luna y Escobar se unen aquí para crear una obra conjunta de texto e imagen: ambas artistas vuelcan sobre el papel ideas íntimas y viscerales, en una explosión muy efímera de arte y belleza que roba toda la atención del lector y que desde la estantería reclama ser admirado una vez más. Ahora veremos qué tiene de especial este hallazgo editorial.

La textura de los límites del ser humano
“Desde las entrañas” es una obra que en esencia transmite valentía, vitalismo y aceptación de los límites del ser humano: dar todo de sí sabiendo que habrá que parar o virar el rumbo. También transmite la idea de aceptación de nuestra propia condición de humanos, que es clave para, a partir de ahí, explorar los límites de cada uno.

Reivindica el derecho a la intimidad, a dejarnos fluir como animales sin poner trabas artificiales y asépticas a nuestra naturaleza. Todo esto, a través de ilustraciones y textos sinceros y descarnados en los que destacan las texturas muy bien conseguidas y la alusión que de forma continua se hace entre líneas a sacar el mayor rendimiento a los cinco sentidos.


Inma Luna y las palabras
En cuanto a los poemas, no son demasiado largos, son textos rápidos, como reflexiones cazadas al vuelo de un instante. Sigo de cerca la obra de Inma Luna desde hace algunos años y sé que se caracteriza por impulsos creativos: no son versos pulidos y revisados una y mil veces, sino que escribe guiada por la pulsión del momento transmitiendo así la idea en toda su crudeza, incluso aunque se trate de imágenes delicadas.

Luna es periodista y antropóloga, y hasta la fecha ha publicado la maravillosa novela “Mi vida con Potlach”, un libro de relatos titulado “Las mujeres no tienen que machacar con ajos su corazón en el mortero” y un buen puñado de libros de poemas.

En estos textos transita por las pasiones y los instintos, haciendo a veces un regreso al bosque o a lo ancestral como metáfora para despojarse de lo accesorio e indagar en el interior de sí misma con el fin del crecimiento personal. Los sentimientos y la idea de vivirlo todo al máximo, apasionadamente y sin miedo a transitar los límites, también están presentes en sus versos.

El mundo de colores de Zaida Escobar
La unión de la tinta y el papel que se han seleccionado para imprimir este libro, da lugar al maravilloso olor de las ceras Manley que todo lector que haya crecido entre los 80 y los 90 evocará con facilidad. Es un detalle más que convierte a este libro en una obra sensitiva a muchos niveles y que alude directamente a la posible bibliofilia de los lectores.

Las ilustraciones de Zaida Escobar son increíbles, me han encantado. En ellas destaca la textura, casi parecen estar en relieve, las figuras a punto de emerger del papel. Son diseños de rostros y cuerpos humanos, en los que destacan los fondos oscuros sobre los colores animales: ocres, pardos o sangre que contrastan con áreas azuladas.

Escobar es licenciada en Bellas Artes y Técnica Superior de Ilustración. En los últimos años ha expuesto su obra en galerías y ha experimentado diferentes campos como la ilustración, la obra plástica a gran formato o el live painting, su obra se caracteriza por poner siempre el foco en el cuerpo humano.

Me ha cautivado la unión de estos dos talentos: sencillamente, creo que es un álbum ideal para hacerse un homenaje y regalarse belleza.

viernes, 30 de marzo de 2018

"La Torre" - Juan Bermúdez Romero, Kaos


“La torre” es una novela juvenil con tintes de fantasía que ofrece un planteamiento muy llamativo: en un extraño mundo apenas explorado, los protagonistas de esta historia tendrán que arriesgar sus vidas para averiguar si lo que les han contado acerca del lugar en el que viven, es fruto de evidencias científicas o más bien, de elucubraciones místicas. Así pues, observamos desde fuera a un grupo que se nos representa muy pequeñito en comparación con la inmensidad del lugar donde se encuentran (un lugar que en la imaginación se hace más grande aún debido a que no saben prácticamente nada sobre su naturaleza).

Es exactamente una metáfora de los humanos explorando el universo. Contamos con muchos descubrimientos científicos pero, sin duda, no con los suficientes, teniendo en cuenta la ingente cantidad de preguntas que aún quedan por resolver. Además, la sociedad se sigue creyendo a pies juntillas cualquier historieta religiosa que dé sentido a su existencia, aunque se fundamente sobre humo. En ese sentido, “La torre” es una historia muy apropiada para que los lectores más jovencitos comiencen a hacerse preguntas que cuestionen su realidad.

Hay un elemento fundamental en “La torre” y son las ilustraciones de su autor: Kaos es conocido desde hace muchos años en redes sociales por su trabajo como ilustrador, también le apasiona contar historias. Es posible que sus argumentos nazcan a raíz de sus ilustraciones, y no al revés. No sé cómo trabaja pero me gusta imaginar que los personajes que dibuja le sugieren las historias a medida que los va trazando, como si se la susurrasen al oído.


En YouTube hace tutoriales sobre ilustración y vídeos relacionados con este tema, pero también publica a veces otros vídeos con contenido diferente… viajes, reflexiones, vídeos musicales, etc. (tiene un canal alternativo llamado Basurero Katastrófico). Yo le conocí a través de su amiga Terafobia (Ana Cerezuela), una chica con una sensibilidad abrumadora que escribió un poemario pequeñito y delicioso del que también os hablé aquí en su momento.

Siguiendo con “La torre”, lo que más me gusta es que es una historia honesta. He visto que algunas opiniones de internautas exigen más profundidad en la psicología de los personajes o más verosimilitud en la trama. Bueno, en este sentido quizá esta novela no vaya a ganar montones de premios literarios, pero en mi opinión tiene muchas más cosas a favor que en contra. La redacción es muy fluida y mantiene un tono homogéneo de principio a fin que añade consistencia a la obra, y las ilustraciones hacen que visualicemos de una forma mucho más orgánica todo lo que se nos cuenta.

A medida que avanza la trama se descubre un poquito más sobre la naturaleza extraña de la torre, los giros en este sentido son muy ocurrentes y divertidos, y es que la cabeza de Kaos debe ser un pozo sin fondo de personajes, arcos argumentales, magia y ocurrencias donde todo es posible. Recuerdo un proyecto de su canal que me encantó, os lo dejo por aquí enlazado porque no tiene desperdicio (no es algo que haya vuelto a ver por YouTube). Era una de esas historias de “elije tu propia aventura” titulada “La taberna”, al final de cada vídeo hay dos opciones donde debes elegir y se te redirige a otro vídeo… y así sucesivamente.

Sobre “La torre”, casi cualquier cosa que cuente sobre su contenido supondría destripar las sorpresas que contiene. Los primeros capítulos sirven para conocer a los protagonistas, que son totalmente diferentes entre sí, y a través de ellos, el extraño mundo vertical en el que viven. Las referencias que se me ocurren para hacer algún paralelismo con respecto al paisaje, es el cuento popular de las habichuelas mágicas (donde un pequeño héroe trepa por una planta que no para de crecer, teniendo la posibilidad de explorar qué hay más allá de su mundo conocido) y las montañas Hallelujah de Avatar (que a su vez parecen inspiradas en las montañas en forma de pilar que hay en el Parque Nacional Zhangjiajie, en la provincia de Hunan, al sur de China) ó las islas flotantes del videojuego Chrono Trigger.

Creo que es un libro estupendo para el debut de este joven artista, y confío en que le seguirán muchos más. Cualquier adulto puede pasar un ratito estupendo en la compañía de sus poco convencionales personajes, pero parece destinado a un público adolescente que aún no esté preparado para novelas más largas y complejas. En cualquier caso, es una buena opción, ya que además la presentación formal está muy cuidada y eso siempre se agradece. 9 de cada 10 libros que leo contienen errores ortotipográficos, y este está dentro del 10% excepcional, así que vaya también desde aquí mi enhorabuena al equipo editorial.

jueves, 29 de marzo de 2018

Presentación de "Morir no es lo que más duele" de Inés Plana, en Barcelona | con Mercedes Milá


El pasado mes de febrero tuve el honor de acudir a esta presentación mágica, que sucedía solamente unas semanas después del lanzamiento de "Morir no es lo que más duele", el maravilloso thriller de mi querida Inés Plana, del que ya os he hablado.


Fue en la emblemática libería +Bernat de Barcelona, donde la gran comunicadora Mercedes Milá tuvo la deferencia de querer presentar a Inés, porque es una entusiasta declarada de "Morir no es lo que más duele". También ha compartido la recomendación en programas de televisión, sólo porque le encanta. ¡Casi nada...!

Aunque la calidad del vídeo no es muy buena, mi intención fue recoger algunos fragmentos de este día que para mí transcurrió como en un sueño, entre brumas, porque sabía que era todo tan perfecto y que cada segundo vivido pronto sería recuerdo. Os dejo el vídeo para que podáis disfrutar del ambiente maravilloso que vivimos allí aquella tarde. Podéis verlo también desde este link de YouTube.

También os cuento que desde hace unas semanas, ya se pueden encontrar en las librerías ejemplares de la segunda edición de "Morir...", estos tienen una faja distintiva con algunas frases extraídas de diferentes medios de comunicación. Pues bien, la editorial Espasa seleccionó una frase de este blog (de la entrevista que le hice a Inés en enero, coincidiendo con el lanzamiento), así que tengo el grandísimo honor de ser prescriptora y acompañar un poquito más de cerca a "Morir..." en su andadura. Que, por cierto, sigue imparable, y confío en que la estela de magia que la envuelve desde su creación, aún va a acompañarla por mucho más tiempo todavía. Enhorabuena, una vez más, Inés querida.


miércoles, 28 de marzo de 2018

"Los muertos y los vivos" - Sharon Olds


La poesía de Sharon Olds me representa.

Quisiera soñar todas las noches que paseo por las habitaciones de su cabeza. El ritmo de su escritura marca el compás de mis pasos. Aspiro a vivir en un estado de ánimo del mismo color que esta poesía.

GRANDES AMIGAS
El día que mi hija cumplió diez años, pensé en esa
capa lacia, verdosa y brillante de tu
pelo dorado. En la última semana de
tu vida, cuando iba cada día después de clase,
solía escudriñar el sendero hasta tu puerta,
una pared impenetrable como tus cabellos. Intentaba
descifrar su arquitectura, torciendo el gesto
en busca de una señal.
El último día ―sin huella
alguna en el sendero, ni una piedra fuera de sitio―
las enfermeras no me dejaron entrar.

Teníamos nueve años. Nunca habíamos mencionado la muerte
o hacernos mayores. No te había imaginado
muerta
más que tú a mí
ser madre. Pero cuando tuve a mi hija
le puse tu nombre, como si te extrajese
por una grieta entre los ladrillos.
   Ahora tiene diez años,
   Liddy.
Te ha sobrevivido, con su pelo negro fulgente como
la tierra en la que se moldeó el camino,
el sendero hacia ti.


Olds es literatura de verdad: que brota desde los recuerdos más íntimos, de las vísceras y de los genitales; tan limpia y tan sucia como sólo puede serlo el ser humano. Precisamente, da la impresión de que a Olds no le asusta ser humana. Y esto no es tan habitual. Mientras la mayoría pasa de puntillas por su única oportunidad para pisar el mundo, Olds escarba la tierra con las uñas de pies y manos, le muestra los colmillos a cada nueva bocanada de aire.


EL SIGNO DE SATURNO
Algunas veces mi hija me mira con un
oscuro gesto de ámbar, como mi padre
a punto de desmayarse de indignación, y recuerdo
que ella nació bajo el signo de Saturno,
el padre que devoró a sus hijos. A veces
su oscura y muda nuca
me recuerda a él inconsciente en el sofá
cada noche, con la cara vuelta.
Algunas veces le oigo hablar con su hermano
con esa frialdad que en él pasaba por madurez,
esa rabia endurecida por la voluntad, y cuando ella se enfurece
en su habitación, y da un portazo,
puedo ver su espalda, vacía y vasta,
cuando él se desvanecía para escapar de nosotros,
y se tumbaba mientras el bourbon convertía su cerebro
en carbón. A veces veo ese carbón
ígneo en los ojos de mi hija. Al hablar con ella,
intentando persuadirla hacia lo humano, su carita
limpia se ladea como si no pudiera
oírme, como si estuviera atenta
a la sangre de su propio oído, en vez de a mí,
a la voz de su abuelo.


En “Los vivos y los muertos” hay lugar para sus padres y hermanos, una mirada a un pasado hostil; también, para su marido e hijos, su presente y sus recuerdos recientes. Palpita de vida cada verso, sangra cada palabra, casi se respiran los olores. El pasado se refleja cruel en las pupilas de sus hijos, pero Olds hace que el terror al paso del tiempo se convierta en arte cuando se detiene el tiempo suficiente para transformar la vida en poesía.


LA ÚNICA CHICA EN LA FIESTA DE LOS CHICOS
Cuando llevo a nuestra hija a la fiesta de la piscina
la dejo entre los chicos. Ellos dominan y
se agitan, ella allí elegante y pulcra,
con su sobresaliente en matemáticas desplegado en el aire.
Se quedarán en bañador, su cuerpo duro,
Indivisible como un número primo,
se tirarán en la parte que más cubre, restará
ella su altura de tres metros, lo dividirá por
miles de litros de agua, números
que rebotan en su cerebro igual que las moléculas de cloro
en el claro azul de la piscina. Cuando salgan,
su coleta, como un lápiz negro, le colgará
por la espalda, su apretado bañador de seda
con dibujos de hamburguesas y patatas fritas
relucirá en el aire festivo, y verán
su cara dulce, solemne y
sellada, factor de uno, y verá
sus ojos, dos por barba,
sus piernas, dos por barba, y las curvas de sus sexos,
uno por barba, y en la cabeza hará su
frenética manipulación, como las gotas
brillan y caen elevadas a mil desde su cuerpo.


lunes, 26 de marzo de 2018

"Vegetarianos con ciencia" - Lucía Martínez Argüelles



Sólo extraigo una cosa negativa de mi experiencia en mis años como vegetariana: lo único malo de ser vegetariana es... la gente. Aguantar las chorradas y cuñadeces que te sueltan de forma gratuita. Es agotador.

“Vegetarianos con ciencia” es una guía práctica de nutrición saludable, apta tanto si eres vegano o vegetariano como si no. Su pretensión es aclarar desde un punto de vista científico la perfecta salubridad de la que puede gozar una persona vegana o vegetariana, debido a los continuos ataques que sufrimos por parte de los omnívoros, que además de no tener respeto por la vida, suelen estar muy desinformados nutricionalmente (son cosas que suelen ir unidas) y ya se sabe que la ignorancia es muy atrevida. Todo está expuesto de una forma muy clara y accesible para todo tipo de público, la redacción llega a ser a veces es tan coloquial que parece que estás oyendo a Lucía hablándote desde un vídeo de YouTube, o mientras os tomáis un café.

Pero es que además, “Vegetarianos…” explica muy bien cómo cualquier dieta debe estar basada fundamentalmente en productos de origen vegetal (sí, aunque también incluya esporádicamente la ingesta de cadáveres de animales). Por último, y no menos importante, aclara la diferencia entre nutrirse (ingerir los requerimientos mínimos para no estar desnutrido) y alimentarse, que conlleva una ética que, en un mundo lógico, todo adulto responsable debería poner en práctica en su día a día.

p. 17 “La palatabilidad no debería estar por encima de los principios.”

Pero el mundo no es lógico. Nadie nos enseña nutrición desde pequeños y crecemos embrutecidos a nivel nutricional. La pirámide de los alimentos que se enseña en las escuelas, ¡está al revés!, y no solo eso sino que además incluye grupos de alimentos que una dieta saludable no debe incluir bajo ningún concepto. También el capitalismo hostil tiene mucha culpa de esa desinformación (la desinformación no es la falta de información, sino la información que se lanza tergiversada con fines habitualmente comerciales). Un ejemplo: nadie a pie de calle sabría decir qué otros alimentos contienen calcio con un buen nivel de biodisponibilidad… que no sea la leche. Y los hay, son de origen vegetal y nuestros huesos estarán perfectamente calcificados si somos conscientes de sus propiedades y los incluimos en nuestros menús. Pero a la tele no le interesa vender brócoli, llevamos años siendo bombardeados con anuncios que repiten hasta la saciedad calcio, calcio, calcio… stop.

Vayamos al juego de palabras del título. Con ciencia. Conciencia. Es algo cultural y educacional, nos enseñan a mirar para otro lado, total, es otro el que asesina a la vaca, os invito a ver cualquier documental sobre mataderos de animales: cualquiera. También sigue habiendo salvajes para quienes el asesinato de un toro es una fiesta. No hay discusión posible en todo esto, es algo inhumano.

p. 22 “(…) no está el mundo para que, los que podemos, no seamos radicales. En muchos de los posicionamientos éticos que podemos adoptar en nuestra vida diaria, el extremismo es una necesidad: no basta con ser un poquito racista, insultar a los homosexuales un día a la semana o pegarle a tu mujer quince días al mes porque en el punto medio está la virtud.

¿Lamentarías que te hicieran daño? ¿Que se lo hicieran a tu madre? ¿A tu hijo? ¿Al vecino del quinto? ¿Al dependiente que te sirve el pan? ¿A los somalíes que corren entre coches huyendo de los policías? ¿A un gatito recién nacido? ¿A un cerdito? ¿A un calamar? ¿A una hormiga? Ok, veamos, ¿en algún momento has pensado “esto no me dolería, no va conmigo…”? Si es así, tienes un problema muy grave de empatía. Nadie debería morir para que otro se alimentara: tu vida no vale más que ninguna otra. Háztelo mirar o vive con ello. La responsabilidad del vegetariano convencido, incluso la de aquel que no tiene ni idea de nutrición y se alimenta casi solo a base de pizza cuatro quesos, es loable. Cuando das el paso ya no puedes verlo de otro modo, es imposible.

Hay gente omnívora que no come ni una sola pieza de fruta en todo el año, y se mete contigo porque
eres vegetariana. Hay gente omnívora con un sobrepeso brutal que es origen de otros mil problemas de salud, que se mete contigo porque eres vegetariana. Hay gente que hace cientos de horas al volante porque pasa de usar transporte público, compartir coche o mudarse cerca del trabajo… que también se mete contigo por procurar que tu estilo de vida tenga el mínimo impacto en el medio ambiente. Estas cosas pasan. La maravillosa guía de Lucía Martínez Argüelles aclara muchos conceptos a nivel nutricional, para que sepamos mejor aún cómo responder a estos ataques, basándose en estudios científicos y en evidencias nutricionales con los resultados de los laboratorios en la mano. También da muchas ideas de menús y combinaciones de alimentos y esto siempre es útil.

Desde hace mucho tiempo sigo a Lucía Martínez pero también a Gabriela Uriarte, Aitor Sánchez (prologuista en este libro) y Juan Llorca entre otros, son grandes comunicadores y ofrecen información de calidad, siempre están activos en redes y abiertos a responder preguntas, yo he aprendido muchísimo sobre nutrición gracias a ellos (¡gracias, gracias!), también he dejado a un lado toda la información inválida que había almacenado con los años. Es habitual que tu salud mejore siendo vegetariano o vegano, no sólo por los beneficios de una dieta basada en productos de origen vegetal, que también, sino porque dejarás de comer mierda (los donuts o las patatas fritas, son productos veganos, y sin embargo son mierda insalubre en estado puro).

Y es que hay que ser muy cuidadoso a la hora de seleccionar fuentes informativas fiables. Es posible que tu colega te cuente que estando con el estómago revuelto tomó Aquarius y jamón de York para recuperarse… ¿qué haces ante algo así? Y es lo habitual, conozco a muchos pseudo-adultos que consumen Coca-Cola diariamente. ¿A nadie le alarma esto y sin embargo te critican por comer garbanzos con verduras? Bueno, así les va. Pero es que incluso entre los sanitarios hay mucha desinformación: mi médica de cabecera me dijo que no hacía falta que me suplementara la B12 si tomaba lácteos o huevos con frecuencia (error: no es suficiente, hay que suplementarse); la dependienta del herbolario me recomendó espirulina (que contiene análogos, no B12, y por tanto en absoluto recomendable, sólo sirve para hacerse mascarillas y ni eso, porque huele a putrefacción); también, alguien que supuestamente tenía el título de nutricionista y dietoterapeuta (nunca lo vi) me prevenía por tomar cereales de noche porque engordaban, o fruta antes de irme a dormir porque fermentaba (¡un redoble, por favor!). Todos esos mitos casi siempre están mal, si seguimos dando voz a esa inercia de consejo-de-la-abuela-desactualizado estaremos haciendo un flaco favor a nuestra salud. Un libro como este a mano siempre es útil.

No sé, piensa en el día que naciste, nadie puede recordarlo pero sí podemos recrearlo con nuestra imaginación. La típica escena feliz del bebé en brazos tras el sufrimiento del parto, la mamá atendida y recuperándose, todo eso. Vale, ahora piensa que le arrebatan el bebé a tu mamá y que terminas en el plato de alguien, vuelta y vuelta. Y a ella la quedan enjaulada con unos tubos succionando de sus tetas para que el vecino del quinto y el dependiente que te sirve el pan tengan leche a mano para cortarse el café por la mañana. Quizá la próxima vez compres bebida de soja, arroz o almendras cuando vayas al supermercado, porque vives en el primer mundo y puedes elegir. Comprueba que no tenga azúcares añadidos, y… bienvenid@ al lado consciente.

martes, 20 de marzo de 2018

"La princesa de las remolachas y otros cuentos populares inéditos" - Franz Xaver von Schönwerth

Este libro es una rareza por varios motivos. Cualquiera conoce la labor de los hermanos Grimm, pero lo cierto es que ha habido y hay muchos más rapsodas en el mundo que a lo largo del tiempo se han dedicado a transcribir y organizar los cuentos que se transmitían por vía oral.

“La princesa de las remolachas y otros cuentos populares inéditos" es un libro raro porque no se dirige a un sector claro de lectores: es una recopilación que se incluye en una colección de libros para adultos pero el contenido es juvenil con tintes infantiles. Además, las transcripciones están sin alterar y adolecen de muchos errores, por lo que su uso parece más enfocado al análisis filológico que al puro entretenimiento.

La figura de Schönwerth también es curiosa. ¿Alguien había oído hablar antes de él? Según se nos cuenta en la introducción, fue una folclorista llamada Erika Eichenseer quien en 2009 localizó más de 500 cuentos inéditos en el archivo municipal de Regensburg, todos ellos de F.X. Schönwerth (1811-1886). También se indica que los hermanos Grimm admiraban su labor y así lo hicieron constar en algunas de sus cartas que aún se conservan. Sin embargo, debido a la enorme popularidad que alcanzaron los hermanos, la labor de su colega quedó siempre relegada a un oscuro segundo plano.

Schönwerth mostró interés por la historia de Baviera y las lenguas germánicas desde muy joven. Eran años en los que el pueblo alemán buscaba su identidad para poderse definir como nación y, en este sentido, los escritores románticos se volcaron a la búsqueda de los tesoros de la antigua poesía alemana, que se creían perdidos. La poesía era el alma del pueblo y por eso se hacía necesario recopilar los testimonios perdidos de las literaturas populares. La zona de recopilación se extendió por todo el Alto Palatinado, sobre todo por el este, por las zonas limítrofes con los bosques de Bohemia. Schönwerth recogió estas historias directamente de la gente sencilla: campesinos, sirvientes o narradores populares poco o nada versados en cuestiones lingüísticas.

En estos cuentos observamos diferencias formales: algunos están redactados de una forma muy poética y cuidada, y otros sin embargo, tienen errores de concordancia y están escritos con prisa y sin atender a los detalles. Es en estos últimos donde más se detecta el origen oral de los mismos: quizá se transcribieron de una forma apresurada con la idea de retocarlos más tarde y esto nunca se hizo, o se perdió la copia corregida.

Los hermanos Grimm tomaron los cuentos de la tradición popular y los retocaron a placer para hacerlos aptos al público infantil, también modificaron la redacción para borrar los defectos del habla y transformarlos a una forma más aceptable para su presentación escrita. De este modo, dejaron que se perdiera el sentido original de los cuentos. Sin embargo, los que tenemos entre manos en “La princesa…” están sin alterar, y en ellos encontramos todo tipo de barbaridades: robos, calumnias, enredos, asesinatos, etc., además de los consabidos conjuros, seres feéricos y todos los personajes arquetípicos que podamos imaginar. Así pues, estos cuentos se presentan tal y como fueron transcritos, con toda su crudeza y realidad.

Hay mucha más igualdad en lo que respecta al género de los protagonistas ya que aún no se había ejercido sobre ellos el poder patriarcal (¿quién puede imaginar hoy en día una Cenicienta masculina, o hijos varones maltratados al igual que tradicionalmente lo son las niñas en los cuentos infantiles?). La mayor rareza de este libro, en fin, es que por primera vez se ofrecen al lector cuentos en estado puro, sin revisiones, alteraciones o reescrituras posteriores.

Hay más de 70 cuentos organizados por temáticas: cuentos de amor y magia, cuentos de animales, cuentos de criaturas del bosque, leyendas religiosas, farsas y cuentos de la naturaleza. Los elementos se repiten y se alteran a placer, al final el imaginario colectivo da lugar a mil versiones partiendo de una misma idea.

Sobre todo se repiten mucho, con pequeñas variantes, las historias de personajes que han sido hechizados y que a través de algunas argucias consiguen volver a su forma humana gracias a la ayuda de otro personaje que más o menos pasaba por allí, colmándole de regalos en agradecimiento.

También, observamos que es muy común el casamiento como gesto político o social, más que un símbolo entre dos personas que se quieren. Los matrimonios se suceden constantemente entre personajes de distinto género, y pocas veces es necesario el consentimiento de la mujer para que se lleve a cabo.


Hay que destacar la maravillosa ilustración de cubierta, a cargo de Engelbert Süss. El diseño de las guardas, que también juegan con la forma de la remolacha, terminan de hacer de este libro una joyita para cualquier bibliófilo que se precie.

jueves, 15 de marzo de 2018

"Ahora que sólo somos incendio" - Raquel Beck (fragmentos)


“Ahora que sólo somos incendio” es un libro con un diseño de cubierta espectacular que no se corresponde con el contenido un tanto mediocre (en el sentido, diría yo, de inmaduro), un conjunto de poemas donde apenas se encuentran retazos de poesía: lo que sí hay es un buen puñado de juegos de palabras, rimas fáciles en consonante, emociones almibaradas de amor preadolescente y toda la parafernalia de poesía “instagram” que demandan las nuevas generaciones. Adjetivos con filtro “valencia” para salir del paso con la primera idea que se viene a la cabeza. No lo recomiendo en general (el efecto de esta lectura es puro placebo, cualquier lector exigente comprobará que el contenido es relleno inservible) pero, insisto… mirad qué cubierta más bonita, está realizada por Nuria Bardón Casado.

VOY A SALIR A MI ENCUENTRO
Soy dos pasos que se mezclan con la gente.
Varias huellas que se borran
pero la piel sigue tatuándose donde siempre.
Soy un gato que maúlla detrás de la puerta
pero huye si ve la caricia enfrente.
A centímetros del miedo siempre he querido más fuerte.
Soy un puñado de recuerdos que se quieren revivir.
Un corazón que espera
aunque nadie vaya a venir.
Una vela que ha aprendido
que un soplo apaga más
de lo que dice cumplir.

*

Cierra el libro.
Tú deberías dejar de leer esta historia
y yo debería dejar de escribirla.
Pero antes quiero pedirte un último favor.
Sonríe,
colorea el mundo
aunque yo no sea el motivo.

martes, 13 de marzo de 2018

"Escribir con caca" - Luis Felipe Fabre


Cuando entras en la web de la editorial Sexto Piso, puedes elegir entre el sitio mexicano o el español. Esta editorial da voz a autores de ambas nacionalidades, y no es de extrañar que hasta España nos llegue un ensayo sobre un autor, Salvador Novo, que aquí no es demasiado conocido pero que en México es todo un referente desde hace algunas décadas.

A la obra de Novo se la describe como escatológica, desvergonzada, vitalista, sin filtro en el lenguaje, feísta. Pone en la cara de la sociedad todo aquello que no desea ver y precisamente esa es la clave de su éxito, la originalidad a la hora de saltarse todos los protocolos eufemísticos.

Literatura homosexual
Bueno, hablemos claro. ¿Qué quiere decir este título? “Escribir con caca” no es una alusión a cambiar la tinta por otra sustancia menos convencional, sino una metáfora a plasmar en el papel (¡con palabras!) una realidad que no puede hacerse desaparecer sólo por mantenerla oculta. Precisamente, Salvador Novo establece el ano como pieza clave (o esfínter clave) en torno al cual gira todo su discurso, usándolo indudablemente como símbolo de la homosexualidad.

Pág. 70
Vuelvo a morir
tan sólo de pensar en compartir una eternidad
en compañía de Diego y Frida.

En “Escribir con caca”, el crítico Luis Felipe Fabre, que conoce bien la obra de Novo, se ha documentado al respecto y ha investigado la representación de la sodomía en la literatura, y cita algunas obras clave como “El deseo homosexual” de Guy Hocquenghem que publicó la maravillosa editorial Melusina junto a “Terror anal” de Beatriz (hoy Paul B.) Preciado. En este sentido, todos estos trabajos resultan muy enriquecedores debido a la escasez de publicaciones existentes al respecto, más aún teniendo en cuenta la generación a la que pertenece Salvador Novo (1904-1974), años en los que resultaba mucho más estigmatizante hablar de este tema que en 2018 todavía no se ha superado. Así que desde aquí destaco y aplaudo la reivindicación en ese sentido, esta obra podría recomendarse ya sólo por eso.

Divertido y descarado
Este libro es un homenaje divertido a la obra de Novo y también a su personalidad: breve, conciso, con espíritu gamberro y lenguaje descarado, soez a la mínima ocasión. Me gusta la visión que aporta sobre los tabúes en el arte, y la necesidad de escandalizar a la sociedad biempensante para que a través de ese choque cambien y actualicen una personalidad caduca y trasnochada.

Pág. 53
Hay en el panteón de los dioses mexicas una deidad que me resulta particularmente fascinante: Tlazoltéotl, la señora de las inmundicias, la dama de los desperdicios, la devoradora de basuras. Solía representársele con los labios pintados de negro a la usanza de las ahuianime, las prostitutas, a las que estaba vinculada. Se decía que quienes nacían bajo su influjo estaban destinados a ser ladrones o “malas mujeres”. A ella se le atribuían el adulterio y los excesos carnales aunque también la fertilidad y la purificación. Capaz de provocar enfermedades venéreas era de igual modo capaz de remediarlas a través de la medicina y los baños en el temazcal que era también uno de sus atributos. Tlazoltéotl, la que engullía las suciedades y los desperdicios y los transmutaba en abono, era, por supuesto, una diosa de la tierra. A veces, pocas, Tlazoltéotl también era un dios.
Salvador Novo sabía de Tlazoltéotl. Al menos la menciona una vez en su obra dramática La guerra de las gordas: “Los sacrificios a Tlazoltéotl han dado su fruto”, dice uno de los personajes. Con el paso del tiempo su devoción por la historia de la Ciudad de México, de la que fue nombrado cronista oficial en sus últimos años, lo había convertido en un prehispanista amateur pero ferviente.

Los libros de Novo
Es difícil encontrar los libros de Salvador Novo en las librerías españolas, las ediciones son fundamentalmente mexicanas. Pero se pueden encontrar algunos (la mayoría muy antiguos, ya descatalogados y de segunda mano), y además se puede acceder a un buen puñado de sus poemas navegando por la red.

La edición de Sexto Piso es especialmente elegante, a juego con el contenido sicalíptico: el diseño de tapas azul grisáceo combinado con negro es obra del Estudio Joaquín Gallego. Las guardas son de un circunspecto y discreto negro, y está impreso en Ciudad de México.

Es palpable la conexión y la admiración de Luis Felipe Fabre con respecto a la obra de Salvador Novo: está muy bien documentado, se notan sus conocimientos y además transmite lo mucho que se ha divertido escribiendo esta semblanza, ya que continuamente juega a imitar ese tono escatológico y desvergonzado, pretendidamente grosero, que se hace evidente en fragmentos inolvidables como éste:

Pág. 49
Aquella mañana del 18 de septiembre de 1968 Salvador Novo estaba contento: había cagado espléndidamente. De esas veces en que la mierda sale larga y firme y de una sola pieza.
Sentado en el escusado Novo no era ya el bufón de la corte en que se había convertido sino un inspirado poeta en su escritorio y una reina en su trono: la puta poeta reina de la mierda. Hubo un momento particularmente feliz mientras cagaba, mientras la mierda comenzaba a asomarse ―pero aún no― por la boca del culo como una lengua gorda, monstruosa, grosera. Más que un momento, su inminencia. Un escalofrío. Ah, esa sensación de ser fecundado al mismo tiempo que parir como cuando se está escribiendo un poema de verdad. Otro escalofrío. Ah, esa sensación de parir al mismo tiempo de ser fecundado como cuando de verdad te están metiendo la verga bien adentro y ya no se sabe si es dolor o placer y no importa y ya no se sabe si te vas a venir o te vas a cagar y tampoco importa y ya no se sabe y Novo ya no supo.

Definitivamente, no es una obra para estómagos delicados, ni para mentalidades homófobas (en el segundo caso les invito a no visitar nunca más mi blog). Pero si están leyendo sobre la homosexualidad en la literatura o les interesa todo lo relacionado con el ensayo de género, sexualidades no hegemónicas, feminismo y similares, quizá les interese darle una oportunidad. Es informativo y además la lectura se hace muy amena y original, no le puedo poner peros.

Pág. 81
¡Tanto leer a Wilde para acabar así!

jueves, 8 de marzo de 2018

¡Corre! - Santiago Carabias


Baile del Sol es una editorial muy prolífica, a la que apenas me da tiempo a seguir la pista en cuestión de novedades. Da voz a autores desconocidos o noveles, me gusta especialmente su selección poética pero también he descubierto grandes novelas y rarezas gracias a ellos. Es una editorial perfecta para lectores sin prejuicios, ya que ofrece la posibilidad de conocer voces nuevas por las que otras editoriales no están dispuestas a apostar.

En este caso, la obra que nos ocupa es una novela de género negro de Santiago Carabias (Segovia, 1977), un autor cuyo lugar de origen le ha inspirado para enmarcar la trama con un paisaje agreste de fondo. Carabias ha publicado otras dos obras con bastantes años de diferencia entre ambas, desconozco si se dedica a tiempo completo a la labor de escritura. A mí me ha entretenido bastante esta obra que sin embargo creo que no tiene opciones para mantenerse en las mesas de recomendados, ahora veremos por qué.

El único que pasas un buen rato es el lector
Es poco usual encontrar un título que incorpore signos exclamativos o interrogativos. Sin ellos, en este caso, creo que “¡Corre!” también estaría bien (aunque es cierto que así queda claro que se trata de un imperativo, sin exclamaciones podría pasar por presente y cambiaría el sentido), pero compro la idea, me parece divertida: se sale de lo común. Sí incluyen símbolos exclamativos los títulos de algunos libros de "autoayuda", muy exagerados habitualmente en sus diseños de cubierta, o excepciones de otros ámbitos como el tan popular “¿Quién se ha llevado mi queso?”

Dejando a un lado la información de cubierta, pasamos a dar la vuelta al libro y en el resumen se nos indican los ingredientes que le dan forma a la trama: un pueblo dormitorio cercano a la sierra, inquinas entre vecinos, calles solitarias, un perro, un crimen. Pero hay más: dos guardias civiles incompetentes y la promesa de un buen rato de lectura con esta frase definitiva con la que me he partido de risa: “Entre el fugitivo,  que no es precisamente Robinson Crusoe; y los perseguidores, que de sabuesos tienen como mucho las ojeras y el parecido a una salchicha, se desarrolla una historia en la que el único que pasa un buen rato es el lector.”

Honesto y divertido
“¡Corre!” es una novela sin grandes pretensiones. Está escrita de una forma muy fluida, la redacción es muy correcta, todo en ella incita a la lectura rápida. Tiene un comienzo brutal, el asesinato de un pato a sangre fría con todo lujo de detalles (no destripo nada que no suceda en la primera página). Lo que sigue no es mucho más amable, las escenas violentas o de incómoda supervivencia a la intemperie están descritas con detalle. En ese sentido se puede decir que el hilo argumental gira en torno a lo cutre, a los bajos fondos, a explorar el lodo atascado en los recovecos más oscuros del alma humana. Los del alma de un psicópata, en este caso, pero también de quienes se ven envueltos en los acontecimientos y tampoco están libres de maldad e instintos turbios.

Ya digo que a Defoe se le fue de las manos completamente lo de los animales domesticados; pero lo de la película “Naúfrago”, con Tom Hanks al frente, ya sí que es de capítulo aparte. No digo que el gordo Hanks, que empieza siendo un zote para la pesca, la caza y la supervivencia en general, no espabile a fuerza de hambre, y aprenda en unos años a buscarse el sustento; pero es que no se conforma con eso y termina haciéndose una barca con vela abatible, se mete dentista y si hubiera estado un par de meses más en la isla, habría terminado haciendo la declaración de la renta a las iguanas.

En este sentido, y salvando las gigantescas diferencias, tiene unos cuantos paralelismos con el último gran lanzamiento de la editorial Espasa, un thriller que también utiliza algunos escenarios de la sierra y que debe resolver la Guardia Civil: hablo de “Morir no es lo que más duele”,  la ópera prima de Inés Plana, que me dejó boquiabierta.

Sin embargo, creo que Santiago Carabias no ha dotado de tanta psicología ni dibujado tan perfectamente a sus personajes como sí sucede en “Morir…”, ya que individualmente no son capaces de atraer la atención del lector tanto como para que llegue a interesar la historia personal de cada uno. Son un tanto arquetípicos con pinceladas que los humanizan, para el caso sirven perfectamente porque se trata de una novela de entretenimiento sin grandes pretensiones. También el caso a resolver es mucho más sencillo, no hay subtramas ni tanto cuidado en la composición de la novela.

Entre Ávila y Segovia
La acción transcurre en zonas de la sierra, en un pueblo dormitorio con poca actividad y un bosque cercano. Este marco enlaza con la austeridad y los colores terrosos con los que imaginamos también a los protagonistas. La dureza del día a día del fugitivo recuerda ligeramente en la sensación de agobio a la novela “Hambre” de Knut Hamsun. Por su parte, el criminal es torpe y básico, pero no tiene mucho más interés. Pero los dos guardias civiles parecen salidos de una película de Pajares y Esteso.

Por un lado, es divertido que sean tan torpes incluso aunque sepamos que esos casos a veces se dan en la realidad entre las fuerzas y cuerpos, etc. Pero, por otro lado, aunque exista incompetencia entre los guardias, es difícil que a un agente que está siendo vigilado por prácticas sospechosas le permitan llevar a cabo una investigación por su cuenta sin detenerle, tampoco es creíble que él solo tome las riendas de una investigación para la que no ha sido designado sin ni siquiera tener recursos para ello, en este sentido se pierde el hilo de la trama, porque resulta muy increíble.

Tampoco es verosímil que ambos guardias averigüen datos clave por ciencia infusa, así como la sucesión de los últimos acontecimientos que dan lugar a un final rocambolesco. Es un corre que te pillo campo a través: ¿divertido para pasar un rato de lectura?, sí, lo es y mucho: pero se hace inverosímil y esto a la fuerza le resta calidad al conjunto.

Hay un paralelismo interesante que he extraído de la lectura, y es el siguiente: el del criminal encerrado en una celda VS el trabajador esclavizado por el sistema que se cree libre pero no puede escapar a su hipoteca, a su trabajo, etc.: falsa sensación de libertad en la que en realidad estamos todos atrapados.

Una lectura entretenida, en fin, que con más tiempo y el respaldo de una buena documentación periodística podría haber brillado mucho más. La recomiendo si quieren pasar un buen rato disfrutando de las irreverencias de los guardias civiles y de unas soluciones argumentales caídas del cielo. Engancha desde el principio y la redacción es muy fluida. Aunque se trata de un thriller tiene momentos de humor y se hace muy entretenido.

jueves, 1 de marzo de 2018

Freak - Esty Quesada (Soy Una Pringada)


Con Esty Quesada hay tres opciones: puedes amarla, odiarla, o amarla en secreto y odiarla públicamente. A mí me encanta. Ya no recuerdo cómo llegué a su canal de YouTube pero sí que vi sus vídeos y que pronto me enganchó su autenticidad. Ese canal de YouTube fue la vía de escape de Soy Una Pringada cuando parecía que sólo podía elegir entre el suicidio (algo que no se cansa de repetir) o continuar con una vida gris y solitaria donde se ahogaba en su propio asco.

Rápidamente, se hizo un hueco en la comunidad youtuber alzándose como referente para quienes estaban saturados de postureo y falsedad en las redes. Esty llegó declarando que era una mierda y que todos los demás también lo éramos. Ea. En poco tiempo, es una de las musas de todos los que no tenemos la más mínima intención de encajar en la sociedad, porque encajar en un mundo enfermo no es sano, como cita en su libro “Freak”.

El mensaje de “Freak” no es un ejemplo a seguir, así como no lo son sus vídeos. Esty se enorgullece de su franqueza pero también de no ser una buena persona, de disfrutar criticando e insultando a quienes le caen mal, utiliza lenguaje soez cuando le apetece, lleva una vida en absoluto saludable, etc. Es decir, a nadie le debe sorprender su estilo a estas alturas, ni recomiendo este libro para que sirva como ejemplo a seguir en ningún caso. Se trata de un libro de puro entretenimiento que sirve para saber más sobre la vida de Esty (el contenido de los autodenominados “creadores de contenido” suele ser eso, contar su vida delante de una cámara). Ni siquiera encontramos una redacción especialmente brillante en este libro, hay errores técnicos y de estilo ya que Esty escribe más o menos igual que habla: con un lenguaje coloquial y abusando de expresiones que están fuera de lugar en el lenguaje escrito.

“Freak” comienza con una dedicatoria impagable y maravilloso: “A gordas, maricones y tullidos. / A hijas de puta, bolleras y yonkis. / A travestis, putas y suicidas.” A partir de ahí, las páginas son el testimonio escrito de su apertura en canal. Esty escribe con toda la verdad, toda la miseria, las vísceras, los genitales y las frases de sus ídolos de los 90, con la telebasura sonando de fondo desde el salón de un piso barato de extrarradio, los insultos de sus compañeros de instituto martilleando en su cabeza, sus fantasías de amor romántico frustradas mientras se come sus emociones en forma de grasas saturadas e hidratos de carbono de absorción rápida, viendo cientos de películas que seguramente se haya descargado sin pagar. Mientras la lluvia moja la ropa tendida en el patio de luces y llega un tufillo a congelados de marca blanca fritos en aceite barato reutilizado.


Esty Quesada,divina, contra los convencionalismos

He visto “My mad fat diary” y unas cuantas pelis estupendas solo porque las recomendaba Esty Quesada en su canal de YouTube y creo que tiene muy buen gusto cinematográfico. Su formación oficial en cine es casi nula pero haber hecho de sí misma un personaje y una marca, y haberle echado morro al asunto, por el momento se ha traducido en hacer una aparición en la película de los Javis y haber rodado su propia serie para Flooxer, donde hará de sí misma con el apoyo del círculo de amigas no convencionales que ahora la rodean. Además de tener un show con Percebes y grelos, pinchar habitualmente en salas de fiesta y publicar este libro. Y todo lo bueno que le espera, si sigue conduciendo bien su carrera artística. ¿Quién ríe ahora?, Esty menciona a veces a sus antiguos compañeros de instituto, aquéllos que le hicieron la vida imposible desde su posición privilegiada de alumnos populares, y que ahora con suerte son dependientes con un horario malo y un sueldo miserable, o están atrapados en una anodina vida gris mientras ella vive su sueño, que se ha hecho realidad. Es muy joven, la fama le llega a la vez que un círculo de gente con la que por fin resulta compatible, su vida de verdad acaba de empezar y me alegro porque se lo merece.


"Freak" haciendo amigos en mis estanterías
“Freak” está plagado de guiños a sus referentes, lo cual es muy honesto (esto también le sirve para colarnos varias páginas llenas de letras de canciones de The Smiths). Otras referencias no son tan obvias y están escondidas entre el texto, como el guiño que hace al monólogo de Antonia San Juan en “Todo sobre mi madre” con la frase: “Dos errores de Dios que acaban coincidiendo con la idea que tenían de sí mismas en la cabeza”. Yo uso este tipo de frases de una forma tan habitual en mi vida cotidiana, que es posible que también Esty haya incluido alguna sin ser consciente.

Yo me quedaba con mi abuela que me dejaba comer y venga, a engullir como una cerda. La estampa era curiosa. Mientras mi hermana cumplía con las obligaciones de niña normal y sana, yo me quedaba tonta con la tele y la boca llena de tomate marca blanca. Me sentía como una puta mierda mientras la miga del pan acariciaba mi garganta, porque sabía que era la única caricia que recibiría en mi vida. (Pág. 16)

Además de una autobiografía, “Freak” es un grito de esperanza para todos los inadaptados. También es un testimonio desgarrador contra el acoso escolar. Para qué esforzarse en encajar si puedes crear tu propio universo a tu medida, parece decir. Esty se autodenomina agénero, es fan de las drag-queens, suele posicionarse en contra de todos los convencionalismos y de la sociedad binarista, en “Freak” desvela que puntualmente ha consumido drogas “por la fantasía”.

Cuando empiezo a confiar demasiado en alguien me paro de golpe y me planteo que todo es mentira. (Pág. 106)

Hace un tiempo, la prensa se hacía eco de que la Pringada tenía novio, y las redes se llenaron del comentario estándar “si ella se echa novio, entonces cualquiera puede”. No habían entendido nada. Precisamente, cuando alguien te conoce de verdad y te quiere precisamente por tus sombras (no solo por tus luces), es real. Y eso nunca pasa. Ser más o menos mona y exitosa en esta sociedad, hace que tengas tanto donde elegir que puede que se convierta en una pereza, y que en todos los casos se trate de gente que sólo se quiere marcar un tanto por tu envoltorio pero que les importa una mierda cómo seas y huirán en cuanto algo te vaya mal. Cuando eres gorda te insultan por la calle, pero cuando eres mona o delgada te cosifican y te conviertes en blanco del acoso sexual callejero. ¿Qué prefieres? Una mujer en la calle, sea como sea, siempre va a ser el blanco fácil para la heteronormatividad de mierda.
Comprarme su libro y recomendarlo en mi blog, quiere ser el humilde homenaje a los muchos buenos ratos que he pasado yo (y que pasaré) viendo sus vídeos.

“Adiós, pringados”.

miércoles, 28 de febrero de 2018

El arte del placer - Goliarda Sapienza


Goliarda Sapienza (1924-1996), ignorada toda su vida por crítica y público, murió anónima y ahora, dos décadas después de su muerte, se publica su obra con todos los honores, con los editores casi a sus pies pidiéndole disculpas. La autora estuvo en la cárcel y esta novela parecía destinada a ser un libro maldito.

Sapienza fue niña de colegio en casa, sin oportunidades reales para formarse. Una víctima más del heteropatriarcado hostil. Con 16 años hizo un curso de arte dramático en Roma, fue actriz de teatro e hizo alguna aparición en el cine con Visconti.

“El arte del placer” es una novela donde lo erótico tiene cabida pero no es la temática predominante, también hay lugar para la vida y el transcurso natural del tiempo, para la historia y para la política a través de una atípica biografía familiar.

Empieza fuerte, con un festín del horror literariamente maravilloso. Es profundamente lírica y es también un ejemplo de que la sensibilidad, el oído musical o el ritmo narrativo no son técnicas literarias que se puedan aprender tan fácilmente si no se escribe desde la ternura, volcando las vísceras sin miedo sobre el papel.

p.22 (…) ¿me dejas mirarte a los ojos? Si los miro fijamente comprendo mejor cómo es el mar.

Llego a este libro a través de la recomendación de una chica italiana que apenas sabía unas pocas palabras en español, y se negaba a que nos comunicásemos en inglés porque quería aprender mi idioma. Así que todo lo que me decía era italiano con alguna palabra española aquí y allí. Ella escribía, su vida era la literatura, creo sin duda que por ahí nos entendimos.

p.39 (…) los aparadores de la madre Leonora estaban llenos de libros. Y los libros estaban llenos de todas esas palabras e historias que me enseñaba la madre Leonora. Quién sabe si los había leído todos.
―¡Cuántos libros, madre! ¿Los ha leído todos?
―¡Pero qué dices, locuela! Sí, he estudiado, algo sé, pero no soy una persona culta. Sólo los doctores de la Iglesia reúnen todo el saber del mundo.
―¿También yo seré culta?
―¡Una locuela es lo que serás! ¿Y de qué te serviría serlo si eres mujer? La mujer no puede alcanzar nunca la sabiduría del hombre.

La primera parte de la novela plasma la paz enfermiza de un convento de monjas, con sus costumbres atrofiadas y contranaturales, que dan la espalda a la vida y renuncian a todo lo placentero por la promesa de una vida post-mortem sin mácula en el más allá.

p.70 Apenas me sentí más calmada, dije tímidamente en voz baja: «La odio», para ver si el efecto se repetía o me partía un rayo. Fuera llovía. Mi voz me embistió como un viento fresco que me liberase la cabeza y el pecho del temor y de la melancolía. ¿Cómo podía ser que aquella palabra prohibida me infundiera tanta energía? Ya pensaría luego en ello. Ahora sólo tenía que repetirla en voz alta, para que ya no se me escapara, y «La odio, la odio», grité después de haberme asegurado de que la puerta estuviera bien cerrada. La coraza de melancolía se separaba a pedazos de mi cuerpo, el tórax se ensanchaba sacudido por la energía de aquel sentimiento. Encerrada en el delantal ya no respiro. 
¿Qué me pesa aún en el pecho?
Arrancándome el delantal y la sayuela, mis manos encuentran esas fajas apretadas «para que no se notara el pecho», que hasta aquel momento habían sido como una segunda piel para mí. Una piel de suave apariencia que me ataba con su blancura tranquilizadora. Cogí las tijeras y las corté a pedazos. Tenía que respirar. Y finalmente desnuda ―¿cuánto hacía que no sentía mi cuerpo desnudo?, pues hasta el baño había que dárselo con la sayuela― reencuentro mi carne. El pecho libre estalla bajo mis palmas y me acaricio allí en el suelo disfrutando de mis caricias que aquella palabra mágica había liberado.

Goliarda Sapienza es un tesoro desconocido. Esta novela alza la voz por la libertad de las mujeres, denuncia los abusos y padecimientos que a lo largo de los siglos las mujeres han sufrido por culpa de su género. El lesbianismo y la bisexualidad están presentes de forma natural y fluida, a través de la protagonista Modesta, una persona muy especial que desde niña parecía destinada a influir en muchas vidas.

p. 253 
―¡Excusas, todo excusas! ¡Estás todavía enamorada de ese hombre!
―Del hombre no, Carlo, sino del entendimiento físico que existía entre nosotros cuando hacíamos el amor.
―Te pones vulgar, Modesta.
―Para ti todo lo que es verdad es vulgar.
―¡Oh, Dios, no puedo más! ¡Me voy o te mato! ¡Te mato! Pero ya hablaremos de nuevo de eso.

A medida que avanza la novela, los protagonistas crecen, maduran, se incorporan nuevos personajes, y de repente es un poco un folletín: líos y enredos que hacen que se pierda la magia del comienzo, como si fuera una novela por entregas y los lectores, aburridos de la lírica, estuvieran exigiendo salseo entre los protagonistas.

p.397
―Pero, ¿qué pasa, Stella, Elena? ¿Por qué les separáis?
―¡Porque corría como un muchachote, princesa! Se ensucia el vestidito.
He aquí cómo comienza la separación. Según ellas, Bambolina, de sólo cinco años, debería comportarse ya de modo distinto, tener una actitud comedida, estar con los ojos bajos para ir cultivando en sí a la señorita de mañana. Como en un convento, leyes, cárceles, Historia hecha por los hombres. Pero es la mujer la que ha aceptado conservar las llaves, guardiana inflexible del verbo masculino. En el convento Modesta odió a sus carceleras con odio de esclava, un odio humillante pero necesario. Hoy es con distanciamiento y seguridad como defiende a Bambolin de los chicos y chicas, sólo ella le importa, pues se defiende a sí misma en ella, su pasado, una hija que podría tener con el tiempo… ¿Te acuerdas, Carlo, te acuerdas de cuando te dije que sólo la mujer puede ayudar a la mujer, y tú, en tu orgullo de hombre, no lo entendías? ¿Entiendes ahora?, ahora que has tenido una niña, ¿entiendes?

Se abordan temas muy modernos para la época como el cambio generacional, las creencias políticas, los apegos interfamiliares, la comunicación de los sentimientos, las relaciones atípicas, etc. Nos muestra que hay otras formas de relacionarnos que no por poco convencionales son malas. De alguna manera estaba dejando plasmada la importancia de la educación sentimental o desarrollo emocional que aún a día de hoy sigue siendo una materia pendiente en la sociedad.

p. 690
―¡Oh, Nina, me devuelves la alegría! En cambio, ¿sabes qué haría yo si estuviera en el gobierno?
―¿Qué harías?
―Les asignaría un sueldo vitalicio a todas las personas que, como tú, tienen el talento de alegrarles la vida a los demás.

lunes, 26 de febrero de 2018

El lenguaje de los bosques - Hasier Larretxea


“El lenguaje de los bosques” es un libro que va mucho más allá de una lectura informativa o de entretenimiento. Para empezar, está editado de una forma elegante y preciosa de la que no todos los libros pueden presumir y, además, esta presentación hace justo honor al contenido. Tiene tapas duras, canto forrado con tela, guardas ilustradas con los mapas de la zona del Baztan… y un evocador olor a libro nuevo. La imagen de cubierta es la fotografía de un bosque, que inevitablemente me trae a la memoria otros títulos como “Walden” de H.D. Thoreau, “Mis años grizzli” de Doug Peacock o “La vida secreta de los árboles” de Peter Wohlleben.

Desde las primeras líneas (es más: desde las citas previas al comienzo del libro) Hasier Larretxea se muestra como un escritor delicado y extremadamente sensible, que cuida cada término para transmitir sin fisuras su mensaje. Otra cosa es que el autor ha creado una lista de reproducción musical en Spotify, se trata de canciones seleccionadas para acompañar la lectura de este libro. También en la web del autor está disponible una lista de canciones para acompañar la lectura.

Una vez comenzamos a leer, el contenido transmite un amor por la naturaleza que recuerda a “Leviatán o la ballena” y “El mar interior” de Philip Hoare.

El libro quiere plasmar el bosque con tinta negra sobre fondo blanco. Con todo el respeto y con la intención de transmitir todo su valor y hacerle un sincero homenaje. Este libro contiene toda esa magia que perdimos cuando pervertimos la naturaleza migrando a las grandes ciudades y haciendo del mundo un lugar inhabitable por culpa de hábitos contaminantes y en absoluto sostenibles.

El padre de Hasier, Patxi Larretxea (leñador, deportista y campeón de deporte rural que lleva más de cincuenta años en contacto con el trabajo y el diálogo con los bosques) ha pasado toda su vida en la naturaleza, y es a través de sus vivencias y de las de su hermano Donato, el tío de Hasier, como se tejen las historias que podemos leer en este libro, desde el norte de Navarra, la comarca húmeda y verdosa del Baztan-Bidasoa.
Que no desaparezca el paisaje.
Que se mantenga viva la llamarada de lo que nos ha conformado. De esas caminatas entre bosques, ríos y montañas a los dos lados del Pirineo.
Que a través de la escritura y de los libros se ensanchen nuestra mirada y el paisaje interno y externo.
Que perdure esa mirada. La esencia de lo puro.
Y por todo ello, desde aquí quiero empezar con una invitación a que os perdáis en los bosques. Que os acerquéis a ese diálogo con el paisaje. Al tacto y al olor de la madera.
En este libro, el bosque es visto como refugio, como el lugar al que regresar cuando la vida envilecida y artificial de las ciudades esté a punto de asfixiarnos definitivamente, y para poder escuchar la voz interior sin interferencias del entorno y volver a conectar con la Naturaleza. La escritura lírica y honesta busca la belleza y refleja la inmensidad de los sentimientos que Larretxea quiere transmitir. Es una biografía familiar con el padre como eje central en torno al cual gira todo lo demás, con el paisaje como un personaje más, insustituible en el relato.


Esta edición incluye fotografías de los bosques, realizadas por Paola Lozano Flores, y unas ilustraciones esquemáticas y delicadas que me han encantado, obra de Zuri Negrín. Continuamente, a lo largo de las anécdotas familiares, se intercalan denuncias contra la falta de respeto por el medio ambiente, el cambio climático, la deforestación, la rápida transformación que está sufriendo el paisaje mediterráneo para convertirse en desierto.
El bosque es una constelación enraizada de luciérnagas.
A través de los capítulos, también se recuerdan y reivindican profesiones que ya no existen o que están en vías de extinción: cabreros, carboneros, leñadores, etc. La mecanización del trabajo debido a la rápida progresión de la industria, ha transformado las formas de trabajar e inevitablemente se ha perdido la sostenibilidad que se mantenía antiguamente, cuando se explotaba la naturaleza de una forma respetuosa que no solo no dañaba el equilibrio medioambiental sino que aseguraba su mantenimiento y cuidado.
Los madereros deben saber que cuando termina la luna menguante y comienza la creciente no es época para cortar la madera, porque eso repercute en su duración e incluso en los posibles ataques que pudiera sufrir por parte de los insectos como polillas. La luna menguante propicia también que la madera esté más sosegada, además de que se seca con mayor rapidez. Es en estos días, cuando el tiempo es favorable, en los que trabajan a contrarreloj para poder aprovechar el tirón. Aunque no es lo más recomendable, muchas veces, y debido a las intensas jornadas de trabajo, terminan cortando la madera coincidiendo con la luna creciente.
Hay muchas anécdotas sobre accidentes y muertes de los leñadores: trabajan en un entorno salvaje sin comodidades de ningún tipo y cualquier protección es poca. Se necesita mucha rudeza y experiencia para dedicarse a esta labor. A día de hoy, el padre de Hasier participa en las performances de su hijo cortando un tronco con un hacha mientras él recita. El corte de troncos es un deporte local muy popular en País Vasco.
El árbol tiene su propia música y recrea su sinfonía en movimiento con la ayuda del viento. Los bosques se caracterizan además por ser espacios silenciosos y espirituales donde poder adentrarse para hinchar y limpiar los pulmones con amplitud. El pensamiento y los pasos sobre las hojas se entremezclan con el canto de los pájaros, el fluir de la regata o la melodía del viento que agita las ramas, creando una estampa compacta de los mismos elementos que acompañan al leñador en sus momentos más reflexivos.

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