domingo, 7 de septiembre de 2014

nos abrazaremos como dos que nunca nacieron


EL BARQUERO

Tres años después de su muerte, mi padre
vuelve a trabajar. Después de veinticinco años
desempleado, está muy contento
de haber sido contratado, llega puntual,
trabajador incansable. Se sienta
en la proa de la barca, dulce timonel,
de espalda a los pasajeros. Está muerto,
pero se arrodilla erguido, mirando hacia delante,
a la otra orilla. Alguien ha cerrado
su boca, de modo que se lo ve más cómodo
-ni sediento, ni necesitado- los ojos
abiertos, bajo el iris la línea negra
que apareció con su muerte. Está tranquilo.
Su nuevo empleo es una broma entre los dos,
le encanta bromear conmigo, no ha perdido
su cara de póquer. Mascarón de proa de marfil,
hombre alto, demacrado, costillas, pezones, labios,
cada vez que traigo a alguien
y lo pongo en el barco y lo empujo,
mi padre lo lleva remando a través del río
hacia la lejana orilla. No hablamos:
él sabe que se trata de alguien
de quien me quiero deshacer, alguien
que me hace sentir fea y asustada. No le digo
como lo hacías tú. Él conoce el oficio
y lo disfruta. Cuando arrojo a alguien dentro
él no mira hacia atrás: lo lleva directamente
al infierno. Quiere trabajar para mí
hasta que yo muera. Sabe que entonces
iré hasta él, subiré a su barca
y me dejaré llevar, estiraré mi mano amplia
hacia la suya, lo ayudaré a desembarcar,
nos abrazaremos como dos que nunca nacieron,
desnudos, sin respirar, nos cubriremos
hasta los labios con el oscuro manto de la tierra
y descansaremos juntos al final de la jornada.


Sharon Olds escribió estos poemas a lo largo de nueve años. Todos siguen el hilo argumental de la especial (por compleja, no por tierna) relación que mantenía con su padre, relatando episodios de la enfermedad que terminó con su vida sobre todo. 
Es magnífico descubrir que existan poetas que no utilicen las anécdotas derivadas de relaciones familiares con una bochornosa falta de estilo literario (como suele suceder), centrándose en laurear hasta la saturación por azúcar a unos parientes que adoran, o a echar pestes sin gracia hacia aquellos con los que se llevan mal, o que los han rechazado.
Sí es cierto que algunos de estos poemas pueden herir la sensibilidad del lector (pero qué no lo hace ya hoy en día) por ser demasiado explícitos describiendo los aspectos más purulentos de una enfermedad... pero también lo es que el poemario incluye además poemas cargados de referencias mitológicas, ancestrales, arraigadas a la Naturaleza y que son un verdadero regalo para el intelecto.
Al menos en España, los premios literarios siguen siendo polémicos en la actualidad sin vistas de que esto cambie: no sé cómo funciona en Estados Unidos, pero el caso es que Sharon Olds tiene tantos que prefiero omitir la secuencia para no aburrir a un posible lector. El libro nos depara una sorpresa final con un epílogo en el que Olds comenta su entusiasmo al saberse traducida al español, de la siguiente forma: "(...) que este libro camine atravesando la pared del lenguaje, desde su sala de parto en inglés norteamericano, hacia su nuevo hogar, en español". Así que ahora ya lo sabéis, El padre está en casa.

martes, 12 de agosto de 2014

"¡Oh Capitán! ¡Mi Capitán!"

¡Oh Capitán! ¡Mi Capitán! Nuestro viaje ha terminado;
el buque tuvo que sobrevivir a cada tormenta, ganamos el premio que buscamos;
el puerto está cerca, escucho las campanas, todo el mundo está exultante,
mientras siguen con sus ojos la firme quilla, el barco severo y desafiante:

Pero ¡oh corazón! ¡Corazón! ¡Corazón!
Oh, las lágrimas se tiñen de rojo,
mi Capitán está sobre la cubierta,
caído muerto y frío.

¡Oh Capitán! ¡Mi Capitán! Levántate y escucha las campanas;
levántate, izan la bandera por ti, por ti suenan las cornetas;
por ti ramos y cintas de coronas, por ti se amontonan en las orillas;
por ti llama la influyente masa, giran sus rostros impacientes;

¡Aquí Capitán! ¡Querido padre!
Este brazo bajo tu cabeza;
es como un sueño sobre la cubierta,
has caído muerto y frío.

Mi Capitán no responde, sus labios están pálidos e inmóviles;
mi padre no siente mi brazo, no tiene pulso ni voluntad;
el barco está anclado sano y salvo, el viaje ha terminado y se ha hecho;
de un viaje temeroso, el barco triunfador, entra con su objetivo realizado;

exultamos, ¡oh costas y tañidos, oh campanas!
Pero yo, con triste pisada,
camino en cubierta donde está mi Capitán
caído muerto y frío.

WALT WHITMAN
Poema escrito a la memoria de Abraham Lincoln tras su asesinato en 1865.
Dedicado desde aquí a lo inmortal que aún permanece de Robin Williams, feliz tránsito, ¡¡oh Capitán, mi Capitán!!

miércoles, 6 de agosto de 2014

"Campo Santo" - W. G. Sebald


(...) Kafka, que a menudo se sentía como un espectro entre sus semejantes, sabía con qué ansia insaciable rondan los muertos a los que todavía no lo están. Toda su literatura puede entenderse como una forma de noctambulismo o como el estado que lo precede. "Sin peso, sin huesos, sin cuerpo he deambulado dos horas por las calles, pensando en lo que había soportado mientras escribía esta tarde", anota una vez. Envía de noche a Berlín cartas de murciélago, y él mismo es el fantasma del que cuenta a Milena que apura en el aire los besos que ha enviado antes de que puedan llegar a su destino. Zischler cita también el pasaje de una carta en e que Kafka cuenta cómo, en un recorrido hasta casa en el tranvía, "al vuelo, fragmentariamente, leía con esfuerzo los carteles", ante los que pasaba. Por curiosidad, comenta Zischler, Kafka se empapa de imágenes. Para él eran evidentemente un sustitutivo de la vida que no podía llevar, un alimento sin sustancia con el que, en sus sueños de noche y de día, desarrollaba continuamente los fantásticos guiones en los que, una y otra vez, se convertía en un estrafalario personaje cinematográfico. Qué episodio más extraño es aquel en que, como cuenta Max Brod en una postal, estando en el médico se ve obligado a echarse en un canapé, por un pequeño desfallecimiento, y de pronto se siente de tal modo como una muchacha, ¡que trata de arreglar con los dedos su falda de muchacha! ¿Y no son esas secuencias oníricas, en la camera obscura de su alma, películas proyectadas por las que deambula como su propio espectro? Zischler, con la mayor delicadeza, sabe sondear las corrientes que hay entre realidad e imaginación. Las películas sobre las que escribe son para él en realidad sólo la lámina a través de la cual cae una luz nueva sobre la intensidad de un trabajo de sueño y duelo, casi ininterrumpido, entre realidad y ficción. Los Diarios de Kafka están llenos de relatos de experiencias en las que lo cotidiano, exactamente como en el cine, se disuelve entre nuestros ojos en imágenes ingrávidas.

"Kafka en el cine", Campo Santo, W. G. Sebald.

jueves, 31 de julio de 2014

"Este libro tiene a buen seguro un lugar en la superproducción contemporánea"- Arthur Cravan


Arthur Cravan (1887-1918?) fue su mejor creación (su propio personaje), de cualquier otra manera no seguiría siendo recordado noventa y seis años después de su misteriosa desaparición. 

Arthur Cravan
También hay que decir que ser sobrino de Oscar Wilde y su afición al escándalo ha contribuido a que su fama permanezca. Sin embargo, y a pesar de su escasez, también hay que reivindicar su obra, que vio la luz básicamente a través de Maintenant, su propia revista de literatura.

Si algo puedo decir acerca de los poemas de Cravan es que son irreverentes, anacrónicos, coloridos pero desdibujados, también un tanto kitsch en ocasiones y sin embargo... extremadamente elegantes siempre, profundamente estéticos en cada punto, en cada coma, en cada palabra y en cada pausa. Hasta el gesto que uno hace al girar la página se convierte en refinado mientras lee a Cravan: sus poemas son como una película de Baz Luhrmann. Representan a la perfección lo que al parecer era su propia personalidad, la de un dandy y boxeador inconformista, caprichoso, narcisista presumido y pagado de sí mismo.


PALABRAS

La vida para nada es eso que creéis
una obra muy simple con una historia en todo.
Es más que su pelea a la que se somete
todo y el mal y el bien bajo las mismas leyes.
Cada hora posee un color que se borra
para siempre y no deja más huella que ese pájaro,
el recuerdo quisiera en vano esos colores
reunirlos en un ramo de diversos olores,
el recuerdo tan sólo remueve las cenizas
cuando espera lograr descender al pasado.
No penséis que algún día se os permitirá
que digáis "soy mi amigo", que con vosotros mismos
podáis hacer las paces definitivamente,
seguiréis entregados a vuestras disyuntivas
cuando veáis mañana ignoraréis ayer
os negaréis ya antes de que se haga de día.
Os tenderán los días difuntos sus imágenes
para que leáis vuestras injurias del pasado
y aquellas del futuro turbarán con sus quejas
la belleza que os pinta cada tarde doliente.
Cuando queráis reunir cerca de vuestro pecho
sentimientos dispersos en prados de infortunio
seréis ese pastor sin perro que le ayude
ya no sabréis por qué estáis tristes igual
que no sabréis la hora en que nació la pena.
Exhaustos tras el día, vais a probar la noche,
os alimentará con su vergel oscuro
los árboles nocturnos dan consejos más sabios
que él árbol de la Ciencia el que enseña el pecado
y al que no arrancasteis de su suelo maldito.
Cuando se hagan más pálidas las penas más abruptas
y respiréis el hálito del otoño, el invierno
vendrá con su martillo poderoso a romper
los momentos más dulces, dispersarlos en trozos.
Tendréis que levantaros siempre de vuestro asiento,
ganar otros pesares, caer en otras trampas.

(...)

miércoles, 30 de julio de 2014

Se dice poeta (documental) - Sofía Castañón


Me entusiasma informar de algo así: el estreno de un documental que espero ver con toda la ilusión del mundo porque aúna dos de los conceptos que me dan alas cada día: la poesía y el feminismo. Se trata de una visión de género acerca del panorama poético español actual, a través de las opiniones de 21 escritoras nacidas entre los años 1974 y 1990, puesto que la idea es reflejar la actualidad a manos de jóvenes.

La idea parte de la defensa del término con el que quieren que se las identifique: poeta frente a poetisa, puesto que la palabra poeta ya integra ambos géneros y además, poetisa contiene una serie de matices machistas y patriarcales que son totalmente contrarios a sus ideologías, formas de vivir y de entender el día a día.

Pero a partir de esta aclaración surgen muchos otros temas que giran en torno a la poesía (a la hora de escribir, de publicar, de relacionarse en el desconocido mundo literario) y también del feminismo como forma de vida, como única forma de vida para cualquier mujer de bien que se respete a sí misma.

En la web del documental se puede acceder a los vídeos promocionales del documental, que se estrenará el próximo 5 de agosto en la IX edición de Agosto Clandestino - Poetas en la Rioja, a las 20.15h en la filmoteca Rafael Azcona (Logroño). Personalmente, espero con creciente impaciencia el momento en que se proyecte en algún lugar de Madrid para poder verlo: es demasiado tentador como para perdérselo.

viernes, 18 de julio de 2014

"El océano al final del camino" - Neil Gaiman


No nos vamos a engañar, “El oceáno al final del camino” no es la mejor novela de Neil Gaiman, ni siquiera hará falta dejar pasar el tiempo para que el texto termine de asentarse en los estantes y adquiera su propia personalidad. Pero sí late el imaginario de Gaiman tras cada palabra, y eso para los amantes de su literatura es suficiente. Como una dosis calmante, aunque la sustancia no sea de la mejor calidad (siempre comparando con otras obras del mismo autor) pero calma la ansiedad. 

Gaiman, también en esta ocasión, se erige como el intermediario entre el “aquí” y el “allá” concediéndonos la gracia de asistir a acontecimientos de corte fantástico redactados con su ya habitual fluidez y plagados de conceptos preciosos que debíamos saber. Precisamente en estos días en los que celebro que un día aprendí a volar y no sé cómo explicarlo, leo entusiasmada que Gaiman va más allá y establece la forma de respirar debajo del agua y de aterrizar en el aire. La realidad, tal y como nos han enseñado a interpretarla con las puertas de la percepción cerradas, se desmorona según avanza esta novela, o más bien, se reinterpreta añadiendo elementos a la composición: mundos paralelos en los que las leyes naturales a las que estamos acostumbrados no ejercen ningún poder… lugares y existencias muy antiguas que sólo puede comprender la mente aún pura de un niño.

El componente mágico procede principalmente de tres mujeres (abuela, madre, hija) que viven en una granja y a las que sería demasiado obvio e incorrecto tildar de brujas. Como dice Gaiman en algún momento de la novela, no lo son, el término bruja no las define. Serían las Tres Edades personificadas en las Moiras (mitología griega; Parcas en la romana), puesto que no son diosas pero de alguna manera intervienen, y tienen mucho poder. Ellas son capaces de enfrentarse a los causantes de los extraños sucesos que agitan la paz de la pequeña localidad en la que está situada su enorme y decadente granja. Y un niño, ajeno a cualquier otro mundo maravilloso paralelo, será el protagonista de una historia que con el tiempo recordará o no recordará, o ambas cosas al mismo tiempo.

Precisamente lo que Gaiman establece es que todo puede suceder si sucede dentro de nuestra cabeza: es ahí dentro cuando de alguna manera todo toma forma, luego es real. ¿Por qué no puede caber el océano en un pequeño estanque de jardín? ¿Y quién asegura que nosotros no podemos volar sin alas? Esto es solo el principio.

martes, 8 de julio de 2014

"Profecía" - Sandro Veronesi


“Profecía” es una pequeña colección de tres relatos que tratan un tema muy triste desde una perspectiva muy lúcida: la convalecencia de los padres al cuidado de sus propios hijos, con las complicaciones prácticas y psicológicas que ese asunto implica en las mentes de los habitantes del siglo XXI en un país civilizado. Es decir: que los padres se hagan mayores y lleguen a depender de los hijos no es ninguna tragedia, sino el devenir de la propia vida. La tragedia sería lo contrario. Pero sucede, y Veronesi lo plasma perfectamente en este libro.

El primer relato, que da título al volumen, supera con gran diferencia a los otros dos, que son estupendos… pero es que “Profecía” es una auténtica proeza literaria, un ejercicio de estilo de sobresaliente. Está redactado sin apenas utilizar puntos (ni aparte ni seguidos) y se trata de un monólogo profético dirigido a alguien que en el futuro tendrá que cuidar de su padre enfermo. Una reflexión del propio autor sobre su propia vida, si nos guiamos por el nombre de quien emite el monólogo:

“Yo sé quién eres, Alessandro Veronesi, conozco tu intención, y te digo que te las ingeniarás y te las apañarás para que tu padre no muera en una cama del hospital sino, según su voluntad, en la suya, en el corazón de su morada…”

Es un comienzo grandilocuente que no pierde el tono ni el ritmo en ningún momento. La cadencia recuerda a la de autores del siglo pasado, más cuidadosos siempre con los textos que escribían y sobre todo más respetuosos con la Literatura.

Solamente por este cuento el libro ya merece la pena. Sobre todo en un mundo en el que los best-seller para masas se escriben a golpe de frases cortas y facilonas, puesto que ya pocos lectores quieren hacer el ejercicio de pensar y les pone los ojos bizcos enfrentarse a una subordinada.

Gracias a Veronesi, por tanto, una ráfaga de buen gusto ilumina las mesas de novedades este mes de julio en el que esforzarse en no dejar de creer en la magia supone que la magia se convenza de creer para siempre en ti y acuda por fin en tu busca, y entonces aprendas a volar.

martes, 1 de julio de 2014

"Brujas, sapos y aquelarres" - Pilar Pedraza


Please allow me to introduce myself
I'm a man of wealth and taste
I've been around for a long, long year
stole many a man's soul and faith.

“Sympathy for the devil”, The Rolling Stones

(...) el demonio ama a las mujeres y las posee con preferencia sobre los hombres. Lo hemos visto.
Pilar Pedraza


Los ensayos de Pilar Pedraza contienen una serie de elementos diferenciadores que los hace únicos y de valor incalculable: se centran en el estudio de la figura de la mujer desde un punto de vista antropológico, pero añaden siempre una tendencia feminista y siniestra que a sus lectores nos entusiasma y nos da alas.
No imagino los libros de Pilar mejor encajados que en el catálogo de la editorial Valdemar, su relación es estrecha y me atrevo a decir que inevitable, libros de esa temática y de esa calidad en pocos sitios serían tratados y editados como en la mejor editorial gótica española.

“Brujas, sapos y aquelarres” es un recorrido histórico redactado a capricho, cuidadosamente documentado y plagado de sentencias brillantes.

"Hacer lo posible por tener poder, o arrimarse a quien lo tenga, es propio de la condición humana. Llamamos magia a lo primero; a lo segundo, religión."

Hécate, la bruja más poderosa, es la encargada de iniciar el recorrido junto al can Cerbero. Después, a lomos de escobas o bajo el efecto de sustancias lisérgicas, desfilan una a una las brujas más famosas de la historia, de la mitología, de la literatura y del cine. Imagino a todos los incondicionales de Pilar Pedraza llorando de emoción al llegar a uno de los últimos apartados en los que incluso se habla de música y de la presencia de estas figuras en el black metal noruego y sus derivados.

Un pequeño pero relevante detalle a destacar es que Pilar no idealiza la figura de la bruja, es decir, no cualquier bruja le vale. Ya en el inicio se deja muy claro que como en cualquier colectivo, grupo, tribu urbana o similar, existe un intrusismo que en ocasiones ha afeado y tergiversado la imagen de la verdadera brujería: “brujillas miserables e iletradas, carne de hoguera o de horca, sobre muchas de cuyas confesiones, inducidas por la tortura, han surgido y se han aposentado en el imaginario terrores, visiones y situaciones abyectas. De ellas se han alimentado o se han aprovechado instituciones que han manchado para siempre y sin perdón la imagen de las iglesias sectarias cristianas, como la católica, la calvinista o la puritana.”

Leyendo este ensayo conseguimos una idea más definida del papel de la mujer en la sociedad desde tiempos inmemoriales, asistimos a su búsqueda natural de auxilio en la agudización del ingenio para escapar de la tiranía violenta de los varones. También, como contraprestación, las acusaciones muchas veces infundadas de prácticas contrarias al credo cristiano hacia mujeres a las que se quería apartar porque su presencia molestaba, asustaba o atentaba contra la inercia borrega de la sociedad. Siempre han molestado quienes eligen un camino y un estilo de vida propios y diferentes a los intereses de las estrategias del poder: lo hemos visto a lo largo de la Historia y también si nos asomamos (mirando de reojo, abochornados) a los acontecimientos de la actualidad.

Pilar Pedraza: maga de las letras feminista, culta y sin una pizca de miedo en adentrarse en terrenos eternamente vedados, a la que imaginamos buceando entre libros prohibidos a la luz de las velas, desde este mar iluminado por la luz de la luna, le damos las gracias y la más sincera enhorabuena.

As if time had stopped still I was numb with fear
But still I wanted to go
And the blaze of the fire did no hurt upon me
As I walked onto the coals

And I felt I was in a trance
And my spirit was lifted from me
And if only someone had the chance
To witness what happened to me

“Dance of Death”, Iron Maiden

lunes, 23 de junio de 2014

"El mundo bajo los párpados" - Jacobo Siruela


Jacobo Siruela se pregunta en este libro cómo sería una historia paralela de la humanidad que hubiera sido escrita no en base a los hechos sucedidos en el mundo exterior o consciente, sino basada en lo transcurrido bajo los párpados de la gente.

En este libro hay sueños, premoniciones, experimentos y pesadillas, pero ante todo es un libro de divulgación científica para profanos. Está Jung y está Freud, pero también Hinton y Dunne y muchos otros, y la posibilidad de que exista algo más de lo que nuestra mente en 3D puede explicar acerca del mundo que le rodea. Decía Roal Dahl que nunca encontrarían la magia quienes no creían en ella, pues bien, Jacobo Siruela explica científicamente que aún quedan muchas incógnitas por explicar científicamente. Un ejemplo básico y fulminante de esto es que la explicación de que el funcionamiento de las neuronas en nuestro cerebro produzca la conciencia, se basa en una hipótesis, y no en una certeza como mucha gente piensa. Es decir, que ni siquiera una mente racional puede explicarlo todo.

"Soñar es estar inmerso en un tiempo sin espacio, o en un espacio hecho de tiempo. Mientras el cuerpo duerme, la psique despierta en una dimensión inmaterial, cuyos territorios y circunstancias pertenecen enteramente a los reinos anímicos. En esa dimensión espacial metafórica, cada sueño es percibido en la mente como una secuencia de vida en la que todo se mueve, nada es estático, todo pasa y cambia, y ésta es una de las cualidades más notorias del tiempo."

"Es una verdadera lástima que no exista en el campo de las humanidades una exhaustiva y erudita Historia de la Pesadilla, para ver desfilar por ella toda la infinita variedad de miedos y ansiedades que han desgarrado el alma humana a lo largo de los siglos. Allí veríamos todo lo que hemos ido escondiendo; lo que cada siglo ha reprimido y ocultado de la vista del mundo."

Escrito con erudición, esmero y cuidado, la lectura de este libro es un placer para los sentidos, conscientes o inconscientes, reales e imaginados.

lunes, 16 de junio de 2014

Las ratas del Retiro


Termina un año más la FLM sin que esta vez haya tenido que trabajar en ella (nunca más, te lo prometo, nunca más, me repito como una letanía, una nana apaciguadora). El recuerdo del frío de la interminable edición de 2013 me hace temblar sólo un instante y olvido que la feria existe. Tuvo que llegar la promesa de las firmas de gigantes como Pilar Pedraza, Neil Gaiman, Javier Marías... y una compañía inmejorable para que cediera a abandonar mi refugio en el norte y poner rumbo a ese lugar de recuerdos y perdición, aparcar el corcel en la tantas veces atravesada puerta del parque frente a la boca del metro de Ibiza y... ratas.

Las mismas caras, los mismos estantes combados, el mismo mal olor, el mismo calor, los mismos libros en la mayoría de expositores, el mismo polvo de siglos sobre las cubiertas, el mismo sopor negro apagado y mate, las mismas actividades sin imaginación, algunos kilos de más y la sombra de unas ojeras que antes no estaban, o acaso es que el año pasado no las supimos ver.

Los busco, pero no encuentro ni un solo segundo de la vida que perdí entre esas paredes de contrachapado. El revuelo se centra como siempre en las casetas donde firman los que no saben hacer la o con un canuto. Concursantes de programas de televisión, presentadores trasnochados, farsantes disfrazados. 

Miro al pasar a los escritores desconocidos que esperan el primer libro para firmar: el brillo desesperado de sus ojos contrasta con su gesto despreocupado ensayado frente al espejo. Sigo caminando y veo también los rostros-máscara de los habituales del underground literario... y ratas por doquier.

Por suerte, un tic-tac, toc-toc de color rosa que ondea sujeto con pinzas, golpea suavemente en mi contradictoria cabeza, me despierta de la ensoñación y vuelvo a sonreír, esquivando curiosos y lectores.

Caminando de puntillas con cuidado... con brújula pero sin mapa conseguimos charlar con las chicas de las librerías feministas, aprendemos, intercambiamos direcciones de contacto, compartimos y llenamos la mochila de energía (cada día que pasa me reafirma más en que la vida es un maldito videojuego).

Mestre, mágico y multicolor
Las pinceladas de Juan Carlos Mestre se elevan y vuelan sobre los techos de las casetas y bañan el parque entero de destellos y luces multicolores; el increíble e inigualable Frank G. Rubio me consigue una camiseta de Valdemar mientras ante su regocijo prometo erigirle una estatua junto a la del Ángel Caído del Retiro; el barquillero grita; un niño deja caer para siempre la bola de su helado al suelo; alguien compra por casualidad un libro de Deleuze en Traficantes de Sueños sin saber que en ese instante algo enorme en su vida cambia; el cuarteto de cuerda interpreta Nothing else matters a la sombra; en Huerga y Fierro ya no hay latas de cola para Leopoldo María Panero (DEP, maestro de tinieblas); alguien sonríe de medio lado mientras lee un libro de Tiqqun apoyado contra un árbol; una historia antigua que habita dentro de un poema (como los fantasmas de Morey, lanzándose desde el futuro al pasado) me guiña al pasar un ojo; el gato de Gaiman sigue protegiendo el brazo de las cosas buenas; en el lago del Retiro un remo golpea una botella con un mensaje dentro... 

...y en ese mensaje...
Está escrito tu nombre.

Gracias, Frank.

sábado, 31 de mayo de 2014

"Spleen de París; Pequeños poemas en prosa" - Charles Baudelaire


Hay ritmo más allá de la rima, y hay Baudelaire más allá de "Las flores del mal". "Spleen de París" es una colección de cincuenta textos breves en prosa lírica, que es el resultado de privar de la rima y de métrica al poeta. Baudelaire, aunque no fue el precursor, sí tuvo el éxito necesario para poner de moda este estilo e influir en la obra de otros autores como Rimbaud, Artaud o Cortázar.

XXXVII - Los favores de la Luna

La Luna, encarnación del capricho, se asomó a tu ventana mientras dormías en la cuna y se dijo: "Esta niña me gusta".
Y bajó blandamente su escalera de nubes y atravesó sin hacer ruido los cristales. Luego se posó sobre ti con la tierna suavidad de una madre y derramó sus colores sobre tu rostro. Tornáronse entonces verdes tus pupilas y cobraron tus mejillas su palor extremo. Fue contemplando a esta singular visitante como tus ojos se agrandaron misteriosamente, y tan dulcemente apretó tu garganta que desde entonces y para siempre guardas deseos de llorar.
Entretanto la Luna, exaltante de júbilo, inundaba la estancia entera con una especie de atmósfera fosforescente, de luminosa ponzoña, y toda esa luz viviente pensaba y decía: "Por siempre te hallarás bajo el influjo de mi beso. Será bella a mi manera. Amarás cuanto yo amo y cuanto me ama a mí: el agua, las nubes, el silencio y la noche; el inmenso y verde mar, el agua informe y multiforme, el lugar en donde no estés, el amante que no conocerás, las flores monstruosas, los perfumes que llevan al delirio, los gatos que se arroban sobre los pianos y que gimen como mujeres, con voz rauca y dulce".
"Y te amarán mis amantes, te cortejarán mis cortesanos. Reinarás sobre los hombres de ojos verdes cuyas gargantas también apreté en mis caricias nocturas, sobre aquellos que aman el mar, el mar inmenso, tumultuoso y verde, el agua informe y multiforme, el lugar en donde no están, la mujer que no conocen, las flores siniestras, semejantes a incensarios de alguna religión ignota, los perfumes que nublan la voluntad y los animales salvajes y voluptuosos, emblemas de su locura."
Y por eso, maldita adorable niña mimada, estoy aquí postrado a tus pies, buscando en tu persona toda el reflejo de la terrible Deidad, de la fatídica madrina, de la nodriza que envenena a todos los lunáticos.


XXXIII - Embriagaos

Hay que estar siempre ebrio. Todo se reduce a eso, es la única cuestión. Para no sentir el horrible peso del Tiempo, que os destroza los hombros doblegándolos hacia el suelo, debéis embriagaos sin cesar.
Pero, ¿de qué? De vino, de poesía o de virtud, como os plazca. Pero embriagaos.
Y si alguna vez os despertáis en la escalinata de un palacio, tumbados sobre la verde hierba de una cuneta o en la lóbrega soledad de vuestro cuarto, menguada o disipada ya la embriaguez, preguntadle al viento, a la ola, a la estrella, al pájaro, al reloj, a todo lo que huye, a todo lo que gime, a todo lo que rueda, canta o habla, preguntad qué hora es: y el viento, la ola, la estrella, el pájaro, el reloj os contestarán: "¡Es hora de embriagarse!" Para no ser los esclavos martirizados del Tiempo, embriagaos; ¡embriagaos sin cesar! De vino, de poesía o de virtud, como os plazca.

martes, 13 de mayo de 2014

"Poemas y canciones" - José Antonio Labordeta


Abrió la puerta de su casa para regar las flores del jardín y luego, con aire fatigado, hundió el rostro entre las piedras y lloró amargamente como un niño, por el silencio de las ciudades en aquella hermosa mañana del fin del mundo.
Con pie claro y rostro alegre cavó su tumba y humildemente, sin alharacas, se enterró en ella.
Estaba al fin solo, para siempre.

Echo mucho de menos a José Antonio Labordeta (tras casi cuatro años de ausencia). Profundamente.

A veces la emoción me invade y al cerrar los ojos imagino vivir en un lugar gobernado por Labordeta, José Luis Sampedro y Javier Marías, y durante los breves instantes en los que en mi imaginación tal cosa es posible, soy profundamente feliz, y sonrío.

En estas tres figuras gigantescas y magistrales reconozco autoridad, me inclino, me quito el sombrero y aplaudo hasta que me duelan las manos.

Hoy ya marzo, otra vez, tanto tiempo te has ido
que recuerdo el dolor que te produjo
amar la libertad como la amaste.

José Antonio Labordeta era ante todo una persona buena. Sus poemas son transparentes y a través de ellos tan solo encontramos pureza. Rezuman humildad y nostalgia, sencillez y buenas intenciones. Huelen a lluvia y a tierra mojada.

Habrá un día
en que todos
al levantar la vista,
veremos una tierra
que ponga libertad.

Suelo pensar que a él no le gustaría comprobar el estado en el que se encuentra el mundo que abandonó y que ya apenas le recuerda. El refugio, como siempre, sigue estando en los libros.

viernes, 2 de mayo de 2014

Kirmen Uribe escribe así


Aquel día

Me dirás que no es cierto, pero de vez en cuando parece
que el mundo se detiene. Que ha dejado de girar y,
por una vez amable con nosotros y como avisándonos,
nos prolonga ese preciso momento, por siempre.

Me dirás que soy un exagerado,
que las cosas de las que te hablo no son tan importantes,
tan definitivas, comparadas con otras que pasaron.

Pero cuando aquella tarde de julio,
siendo aún joven, aún tímido,
vi a todos los de casa jugando al fútbol en aquel prado,
lo mismo la niña más pequeña que los más ancianos,
en aquel momento comprendí
que pronto algunos de nosotros,
y aquel lugar,
habrían desaparecido.

Aquel día no sucedió nada especial,
pero aquel momento,
aquel día de abejas de leche y prados de cera,
para mí será único siempre.


No puedo elegir

No puedo elegir
entre el Mar y la Tierra.
Vivo feliz en la línea que las une.
En esa cinta negra que mueve el viento.
En este largo cabello de un gigante desorientado.

Del Mar me gusta sobre todo su corazón de niño grande.
A veces rabioso, a veces capaz de dibujar
paisajes imposibles.
De la Tierra, sus manos.

No puedo elegir
entre el Mar y la Tierra.
Sé que mi lugar es un hilo fino,
pero en el Mar me perdería
y en la Tierra me ahogo.

No puedo elegir. Me quedo aquí.
Entre olas verdes y montañas azules.







Kirmen Uribe
Mientras tanto dame la mano
Traducción de Kirmen Uribe, Gerardo Markuleta y Ana Arregi
Editorial Visor, 2004

Epitafio

Apuesto a que nadie, nunca, ha escrito el nombre de John Keats en el agua.

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