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viernes, 19 de junio de 2015

"Ángeles fósiles" - Alan Moore


Tenemos entre manos una obra de uno de los genios más brillantes –y oscuros a la vez– que conocemos, Alan Moore. El autor de “V de Vendetta”, “From Hell”, “Watchmen” o “Promethea” tiene algo importante que decir sobre la magia y sobre el arte, de modo que cuando terminemos de leer “Ángeles fósiles” sepamos por qué ambos pueden llegar a ser lo mismo.

Es una gran suerte que los lectores más exigentes, cultos y amantes de lo extraño puedan contar con la editorial La Felguera. Qué sería de ellos sin esas presentaciones de libros atípicas por las calles de Madrid a la luz de la luna, ese gusto por los envíos de libros con regalo adjunto de utensilios raros, ese afán por rescatar del olvido los textos más controvertidos, contraculturales y oscuros que uno pueda imaginarse… Bienvenidos a un éxito más. Con ustedes, el genio: Alan Moore.

Que alguien encienda la luz

Vamos a adentrarnos en las catacumbas de lo maldito, en el baúl de lo olvidado, en el pasillo de los libros prohibidos, en el recuerdo de otro tiempo en el que la filosofía oculta significaba otra cosa. Y quién mejor para darnos la bienvenida que Servando Rocha, mientras nuestros ojos se acostumbran a las pupilas dilatadas.

Servando nos explica con calma y elegancia cómo empezó todo: cómo el cristianismo arrasó los encantadores cultos paganos más antiguos, de qué herramientas se sirvieron para convencer sembrando el terror… y de cómo fueron surgiendo otras corrientes (ocultas y siempre perseguidas) que seguían la estela de los ritos antiguos y entendían la vida de otra forma: cómo muchas veces todas esas otras maneras de hacer las cosas derivaron en la alquimia y la búsqueda de la piedra filosofal. Y en qué ha terminado por convertirse el ocultismo en nuestros días.

La introducción es magnífica, sobria y contenida; es el discurso del profesor cultivado que sabe transmitir sus conocimientos y del que sus alumnos sospechan (están seguros) que acumula mucha más información de la que les proporciona: quizá no es el lugar, quizá no es el momento… quizá ya deba tomar la palabra Alan Moore.


Y la oscuridad se hizo

Resulta obvio que Alan Moore sabe muchísimo más sobre filosofía oculta de lo que expone en este libro. De hecho, no se puede ser un simple curioso y escribir algo así, dando tantas ideas y aportando tanta luz a la materia como él hace. Es más, a lo largo del libro Alan Moore se luce continuamente haciendo una exposición ágil y rápida de referencias cultas sobre la materia, oportunas y realmente divertidas. Párrafos repletos de citas a autores y a sus obras, a la manera de chistes privados entre ocultistas, lectores y expertos: es delicioso.



Se trata de un libro muy especial que está dirigido a un público realmente amplio, aunque a primera vista no lo parezca. Por un lado, no profundiza demasiado en asuntos ocultistas, eso queda para otros libros; y, por otro, enfoca de forma directa la magia al mundo del arte, precisamente para abrir esa rama del conocimiento a nuevos formatos y posibilidades, por lo que el público que puede disfrutar y aprovechar este libro, es enorme y muy variado.

Alan Moore deja muy claro que a día de hoy la magia está de capa caída, que las formas tradicionales de manejarla están desfasadas y que poco a poco está condenada a desparecer, al menos tal y como la conocemos, si no hacemos algo por evitarlo.

Otra puntualización importante es que, pese a todos los esfuerzos que se han hecho durante décadas, la magia (como el psicoanálisis, por ejemplo), no es una ciencia, ya que sus resultados no pueden probarse en un laboratorio. Así pues, afirma que una ubicación urgente dentro del arte insuflaría vida a la magia y la dotaría del prestigio del que, a día de hoy, nos guste o no, carece. Es una bonita forma de pasar su testigo a las nuevas generaciones, con este grito de auxilio cargado de buenas ideas.


Antecedentes de este libro

“Ángeles fósiles” fue escrito para la revista de corte ocultista “Kaos”, pero la publicación desapareció antes de que este texto viera la luz. Su propia naturaleza parecía condenarlo a aparecer desde entonces solamente  en algunas otras publicaciones underground de la misma temática, y se convirtió así en un texto de culto, buscado por muchos curiosos y admiradores que sabían de su existencia.

El rescate hace unos meses por la editorial La Felguera ha supuesto un éxito más en su espectacular catálogo, ya que no sólo el contenido es magistral… es que además han hecho una edición de lujo. Profusamente ilustrada y, como ya adelantábamos al principio, con un prólogo (“El hermoso hechizo de los magos anarquistas”) de Servando Rocha que ilumina y dirige al lector por el sendero correcto.


No podemos dejar que “Ángeles fósiles” se convierta en una obra menor de Alan Moore, porque quizá, quién sabe, este libro cambie el rumbo de las cosas, favoreciendo la inspiración a mucha gente que quizá empiece a crear en otras direcciones, entendiendo la magia como arte y devolviendo de esta forma, (según los deseos de Alan Moore) los poderes chamánicos que los magos tenían al principio.

Y aunque no estemos de acuerdo absolutamente en todo lo que Moore afirma, sí podemos utilizar esta lectura como herramienta para hacernos preguntas que reafirmen o pongan en duda nuestras convicciones acerca de esta materia. Quizá sea hora de dar al traste con toda esa supuesta magia efectista y abrumadora, que llena páginas y publica horóscopos: magia maltratada, como deja claro Alan Moore en este libro. La magia es otra cosa, algo más intenso y precioso, que cada uno debe descubrir por sí mismo. Quizá, como comienzo para profanos,  solo sea la vida, cuando uno decide vivirla de verdad, y no pasar de puntillas por ella, bordeándola.



jueves, 2 de abril de 2015

"Historia de la filosofía oculta" - Alexandrian


Sosteniendo entre ambas manos este libro en profunda reverencia, se aconseja soplar suavemente sobre las tapas para apartar el polvo de siglos de sabiduría de la superficie del mismo. Este libro es una joya para cualquier amante del conocimiento exento de límites mentales, y si bien es cierto que se trata de una historia muy resumida de la filosofía oculta (a pesar de sus más de 600 páginas), es capaz de aclarar numerosos aspectos de las diversas y controvertidas doctrinas del conocimiento oculto.

Antes de empezar, hay que saber que este libro fue escrito por el estudioso surrealista francés Sarane Alexandrian (1927-2009) en 1983. Profundamente influenciado por el dadaísmo, conoció a Raoul Hausmann con tan solo dieciséis años y, posteriormente, trabajó como secretario para André Breton. Era defensor de la filosofía nietzscheana y en 1995 fundó una importante revista llamada “Supérieur Inconnu”, absolutamente influenciada por el surrealismo.

¿Ante qué tipo de conocimiento nos enfrentamos?
Alexandrian expone las explicaciones de las diferentes disciplinas desde un punto de vista objetivo y extremadamente bien documentado, si bien es cierto que en numerosas ocasiones lamenta el exceso de credulidad que demuestran todos aquellos que practican o han practicado las artes oscuras, o quienes sienten miedo de todo ello. Es decir, parte de una postura escéptica. No obstante, demuestra un grandísimo interés en este campo y alaba el esfuerzo y la dedicación de quienes lucharon por defender sus teorías. No es fácil distinguir si juega al engaño con el lector (muy apropiado tratándose de un libro de saberes que es conveniente mantener ocultos a curiosos y no iniciados), o si hace un gran esfuerzo por creer pero su racionalidad se lo impide.

Uno de los conceptos básicos que explica Alexandrian al comienzo de este libro es precisamente el de filosofía oculta. Por qué no ocultismo, o ciencias ocultas. Pues bien, el término “ocultismo” (teoría general de las virtudes ocultas de las cosas), acuñado por Eliphas Lévi, fue creado para generar un movimiento que siguiera al romanticismo y al socialismo. Por su lado, el término “ciencias ocultas” implicaría la eliminación de cualquier atisbo de pensamiento mágico y se centraría tan solo en resultados cuantificables y absolutamente objetivos. Así pues, se elige “filosofía oculta”, y se explica que precisamente Pitágoras, a quien se atribuye el término “filosofía”, también hizo una distinción de dos importantes vertientes de la misma: por un lado, un saber exotérico destinado a los profanos y por otro, un saber esotérico reservado a los iniciados.

La filosofía oculta es de todos los tiempos porque sistematiza el pensamiento mágico que cada uno lleva en sí, lo acepte o lo niegue, lo oculte o lo reprima.

Sagrado, religioso… mágico
Pues bien, la filosofía oculta no es ni más ni menos que una de las ramas más desconocidas de la antropología, y reúne un vasto conjunto de saber que ha sido denostado a lo largo de los siglos a manos de detractores como, fundamentalmente, los círculos religiosos, o también de sectores de la población que fabulaban sobre este tema sin tener siquiera los conocimientos más rudimentarios al respecto, con la única finalidad de engañar al pueblo con trucos efectistas que aún hoy día siguen proliferando por todas partes.

Al igual que los primeros hombres adoraban al sol debido a su absoluto desconocimiento del funcionamiento del planeta y la naturaleza, la filosofía oculta surgió de una manera perfectamente natural para satisfacer una necesidad del espíritu humano, compuesto por el pensamiento mágico (inconsciente) y el pragmático (consciente). Y es que no por ser inconsciente es menos real: precisamente, tal y como nos explica Alexandrian, es el pensamiento mágico el que entra en acción cada vez que se presenta un problema ante el cual el pensamiento pragmático se queda impotente.

Existen multitud de pruebas documentadas de que el conocimiento oculto ha crecido en paralelo al cristianismo, del que en parte fue una contestación, un movimiento que respondía o se enfrentaba al pensamiento y a las creencias cristianas. Pero también fue auspiciado por la Iglesia, durante las intervenciones de los inquisidores encontramos multitud de pruebas. Estos jueces del horror, verdaderos seres deshumanizados, muchas veces eran exageradamente crédulos y miedosos, y su propia alarma incendiaba la imaginación y los temores de la gente, que, influenciada por una sugestión tan fuerte, comenzaba a ver y sentir señales diabólicas donde no las había.

Es curioso que la doctrina cristiana haya pretendido siempre dar al traste con el pensamiento oculto demostrando la superioridad el pensamiento cristiano presentando como argumentos… ¡sus propias historias fantásticas! Partiendo de la base de que creen en algo que no se puede ver, ¿quién puede creerse capaz de tener la facultad de convencer al otro? Resulta sarcástico, si no fuera irónico e indignante.

Un mar de prácticas y doctrinas ocultas
Este estudio se estructura por familias del conocimiento oculto, en vez de seguir una sola línea temporal en orden cronológico que lo aglutine todo. Además de explicar cada concepto, ofrece una biografía muy resumida de los principales estudiosos que destacaron en cada disciplina.

Así pues, comienza desentrañando las características de la Gnosis (cada grupo gnóstico tenía diferencias entre sí pero coincidían en preguntarse dos cosas: por qué existía el mal en el mundo si había un dios al que igual le hubiera dado crear un mundo exento de él, y qué religión sería la buena de todas las existentes, puesto que una tendría razón y el resto se equivocarían: son dos razonamientos maravillosos para reflexionar sobre ellos).

También expone los principios de la Kabbala, que surge después, y que consiste en desentrañar textos sagrados aplicando extrañas fórmulas para extraer el verdadero significado oculto entre líneas.
Y así se extiende a través de siglos absolutamente repletos de jugosos hallazgos en este campo, de la creación de nuevas disciplinas y de la evolución de las más antiguas una vez se van aplicando los nuevos conocimientos descubiertos y contrastados por los estudiosos.

Una de las materias más interesantes sin duda es la de la alquimia, donde se nos explica que durante el larguísimo proceso de investigación para descubrir la piedra filosofal que poseyera la facultad de transformar los materiales, se descubrieron muchos otros hallazgos científicos que se siguen usando a día de hoy y que han sido la base de otras muchas investigaciones. Así, el empeño por desentrañar el misterio más oculto de una creencia que se asienta en pilares mágicos, han surgido además otros descubrimientos que todavía hoy son útiles. Por ejemplo, no todo el mundo sabe que la técnica del baño María la empezaron a utilizar los alquimistas, o que hicieron descubrimientos científicos de los que aún nos beneficiamos: el agua regia, el oropimente, el bórax…, etc., así como la creación de gemas artificiales o complicados procesos químicos aplicables a la industria perfeccionando la tintura de los tejidos y la confección de colores minerales y vegetales.

Este libro debe formar parte ineludible de toda biblioteca caprichosa y culta que se precie. Los diferentes aspectos de la filosofía oculta han sido tan maltratados a lo largo de los tiempos por timadores y fanáticos religiosos, que se tiene una idea totalmente freak y distorsionada de lo que en realidad es. Nada mejor, en todo caso, que acudir a las fuentes adecuadas y descubrir por uno mismo la preciosa información que se nos ofrece en este libro. Sobresaliente alto para la editorial Valdemar, como siempre.

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