martes, 25 de agosto de 2015

"No entendéis nada" - Terafobia


"Me habéis visto, me habéis oído, me habéis juzgado, con todo lujo de detalles y parámetros.

Habéis encontrado mis escondites, habéis medido el compás de mi respiración, habéis analizado hasta el color de mis sandalias.

Habéis hecho un retrato robot de mi corazón, habéis escudriñado mis palabras, deducido mis sueños, calibrado mis emociones.
Habéis encontrado cientos de claves para desencriptar mi mente y, contra todo pronóstico, no habéis entendido nada.

Y es que vosotros no sabéis cómo me cambia la cara en primavera, no habéis visto mi alma estirándose al sol. No me habéis sentido vibrar en un concierto, no sabéis qué música suena en mi cabeza cuando río. No me habéis apretado la mano hasta quedarme dormida, no tenéis ni idea de cómo beso, de cómo bailo, de cómo suspiro, y no entendéis nada.

¿Qué vais a entender? Si nunca me habéis visto explorar lo inexistente, si no sabéis cuántas veces he viajado en el tiempo, si no entendéis que hay lugares a los que nunca vais a poder seguirme, si no sabéis a qué sabe un cortocircuito en mi planeta, si ni siquiera habéis adivinado de qué color veo el cielo.

¿Qué queréis entender, si no entendéis nada?

*

Descubrí el canal de Terafobia este verano, durante una baja que no tendría que haber sucedido, y nunca le agradeceré lo suficiente que me hiciera olvidar el enfado, el dolor y los 40 grados a la sombra mientras veía sus vídeos.

Ana Cerezuela, que en su canal de YouTube adopta el personaje de Terafobia, crea contenidos que siguen la línea de la pasión por el conocimiento, del crecimiento personal, del amor por la literatura; se despoja de todo eso que hace parecer falsas e inseguras a las personas (peinados elaborados, afeites varios, complejos maquillajes, falsas poses) y se enfrenta a la cámara con su inteligencia y su privilegiada cabeza como único (e inestimable) reclamo.

Me ganó con un vídeo titulado "Yo no hablo rápido" en el que se mostraba harta de las quejas que recibía por parte de quienes piensan lento y no pueden seguir su ritmo, o aquel en el que explicaba por qué abandonar el primer año de una carrera que no te gusta no significa inevitablemente perder el tiempo. 

Me devuelve la esperanza en una generación que nacía mediados los 90 y que imagino incapaz de mantener la concentración, pegada a una pantalla y sin interés por el arte y la cultura. Pero esto no es así, o al menos hay honrosas excepciones. En algunos vídeos habla sobre los libros que lee y que le gustan, como por ejemplo este en el que recomienda algunos distinguiendo entre aquellos que "quiero para mí", que "quiero para el mundo" y "lo que creo que es bueno". Que se le ocurra hacer esas distinciones ya me parece ingenioso, y muy correcto y acertado por su parte. Por otro lado, me encantaría poder guiar sus lecturas veinteañeras, sobre todo porque, maldita sea, comete el doloroso error de recomendar a (¡taparos los ojos!) Coelho (¡¡perdón!!), pero Giordano es muy aceptable, J.K. Rowling es casi imprescindible y lo cierto es que creo que camina en la dirección literaria correcta (todos cometemos errores de juventud, y estos nos ayudan luego a saborear mejor la buena literatura).

Su lista de reproducción "Antología" reúne todos aquellos vídeos en los que lee ante la cámara textos de producción propia, como este "No entendéis nada" que enlazo arriba y que puedo escuchar en bucle sin cansarme. Espero sinceramente el día en que esta chica publique un libro en alguna editorial que sepa captar su esencia, porque seré de las primeras en comprarlo.

Sé que su cabeza está muy bien amueblada, que sus ojos miran sin miedo con el filtro de la lírica y que su corazón late al compás de las personas buenas. ¿Por qué?, me diréis. Pues bien, sus colaboraciones en el canal de Spanish Queens así lo corroboran. Así que no dejéis de entrar a curiosear un poco su mundo, si me queréis hacer caso.

jueves, 20 de agosto de 2015

Ágatha


Ágatha tiene el pelo azul y el universo en los ojos, que miran al infinito. Por el momento no voy a deciros dónde vive pero, si por casualidad os topáis con ella dentro o fuera de los túneles, decidle por favor que la estoy buscando.




Cold you felt
Like a wooden doll went through his hell
But I found you ran away with you
Talked to you
Saved you too
Day by day
More veils disappeared
And turned to grey
Fell to ashes
Took away your fears
Smiles came back
No more tears
Leave behind dusty backyards
Come with me come with me
For you and me
For heaven's sake
Blue Heart
Take away those lost and poors years' sorrows
Blue Heart
Face these joyful eyes of your tomorrow
Blue Heart
Run with me uphill where summits touch the sky
Blue Heart
Take away those lost and poors years' sorrows
Blue Heart
Face these joyful eyes of your tomorrow
Blue Heart
Fly with me and we will never say goodbye
Deep dark eyes
Taste your ruby blood
You hypnotized
Made me risk all what seemed worth to me
Golden leaves
Got the key
From then on
Sand could feed
No rose will lose it's thorn
All the valleys
Of this unknown land
Will stay green
Take my hand
Leave behind dusty backyards
Come with me come with me
For you and me
For heaven's sake
Blue Heart
Take away those lost and poors years' sorrows
Blue Heart
Face these joyful eyes of your tomorrow
Blue Heart
Run with me uphill where summits touch the sky
Blue Heart
Take away those lost and poors years' sorrows
Blue Heart
Face these joyful eyes of your tomorrow
Blue Heart
Fly with me and we will never say
goodbye

martes, 18 de agosto de 2015

"Ser grieta" - Sor Kampana


Madrid, agosto, un verano agridulce; y solo han pasado unas semanas desde que la Editorial Alba me arrebatara de golpe las ganas de v̶i̶v̶i̶r̶ leer (ya os hablaré sobre ello).
El azar me lleva de la mano hasta una biblioteca pública y me quita la venda de los ojos delante del típico expositor de libros recomendados.
Entre otros libros anodinos que no sacuden mi abulia veraniega, enseguida me sorprende "Ser grieta" con un diseño b/n bastante sofisticado, una presentación editorial que promete al menos cierta calidad de contenido, y sigo detectando señales...: Sor Kampana, no me suena nada, pero esa K junto a esas connotaciones religiosas me está indicando protesta, lucha activa, insumisión, me gusta; las campanas me evocan rápidamente ese aviso al que se refería mi admirado David González en el vídeo promocional de su poemario "Campanas de Etiopía": La poesía es como una campana. Y yo soy el que la toco. Avisando del peligro. No me equivoco en absoluto. Por otro lado, al coger el libro había pensado que el pseudónimo correspondía a una escritora, por aquello de estar en femenino, y cuando lo abrí me di cuenta de que el autor era un tipo, un valenciano nacido en el 63, y entonces me gustó aún más. ¡Qué cañero!, pensé (y qué atrevido), y tampoco me equivocaba.

¿Dónde he estado encerrada para no haber conocido hasta ahora a este autor? Me pregunto. Nadie lo sabe. Lo importante es que ya lo conocí y que se encuentra a salvo y en remojo en este mar de letras saladas.

Dice el prólogo de David Trashumante, entre otras verdades:

Y es que ser grieta es luchar por recuperar la vida libre de convencionalismos sociales, escapar de la retórica rutina del engranaje y posicionarse del lado de los desheredados, de los inadaptados y los declarados dementes por el sistema uniformizador capitalista. Es posicionarse del lado de Los Despojos del Espectáculo y con ellos, El Alimaña, Alex Badal y cía..., hacer la gira más larga y patética de la historia de las promociones editoriales. Como recién cagaditos de Guy Debord, hijos bastardos de La Sociedad del Espectáculo que ya treinta y tantos años antes vaticinaba que nos íbamos a dar la gran hostia como especie. 

Pienso en el gesto bobino que recibo cada vez que recomiendo a Guy Debord a gente que lee mal o que no lee nada, pienso en el escalofrío que me recorre el espinazo tras darme de bruces contra un muro de cemento una vez más por haberlo intentado..., y cierro los ojos mientras exhalo el aire despacio por haber encontrado, una vez más, alguien con quien entenderme eso sí (cómo no), entre las páginas.

Sor Kampana, a quien da vida Antonio Belarte Aliaga, es creador de poesía social de buena calidad. No tiene nada que ver con los poetas a los que admiran últimamente las adolescentes, y que tras versos coquetos que aluden directamente a la emoción facilona y rápida, no transmiten nada. Al menos nada que sea cierto.

Aquí encuentro versos que me gustan mucho, de esos cargados de contenido, que no desperdician ni una sola de las sílabas de los que están compuestos, y que siguen transmitiendo más mensajes agazapados cuando el lector se toma un momento para leer entre líneas.

Ser grieta es ser el objeto punzante que rasga el muro de lo impuesto, ser el primer pinchazo que inicia la fisura, o ser uno más en un montón de granos de arena, ser uno de esos pececitos enanos que un buen día se agrupa con el resto y todos juntos se comen al pez grande; es atreverse y gritar hasta hacer desaparecer la injusticia, es no permitir que los convencionalismos tradicionalistas sigan provocando ni un segundo más de dolor a los más débiles.

(...) no les miréis a los ojos,
podríais veros reflejados
y morir de culpa o de asco.

Leo como un sediento emocionado, encontrando entre las páginas aquello que quiero leer |*que me lea por dentro, y así es como llega sin avisar EL poema (que me destroza).

Si caes destrozado junto a un portal
y el horizonte es un adoquín;
si el pavimento te parte la cara
y los sueños reptan
buscando sumideros
en los que gotear su desencanto;
si el cielo es una pálida utopía,
desgarrada,
y el amor pasa de largo
y escupe al espantajo desparramado;
entonces,
y sólo entonces,
eres el poema,
un sucio poema
a punto de manchar el asfalto
y salpicar a los viandantes.

La cursiva, la negrita y las cicatrices, son mías.

Los versos de Sor Kampana han sido musicalizados por Extremoduro, Kutxi Romero, Marea y otros muchos. Comenzó su andadura en plena década ochentera valenciana y al parecer tiene un largo historial de literatura de combate que estoy deseando investigar en breve. Los aires punk, la pérdida de modales causada por el hartazgo, la protesta sin ambages contra la injusticia... me recuerdan al canal de YouTube de Koala Rabioso y por afinidad al grupo de punk-rock Penadas por la Ley; a las granadinas A.C.A.B.A.D.A.S. y a todos esos agitadores culturales de conciencias que cada día luchan, en fin, para abrirnos los ojos a todos.

(...) Mañana volveré a salir de mi infierno
para perturbar vuestra paz,
y os recuerdo que también caeréis,
ahogados en vuestro propio caos,
que la suerte se acaba,
que no espero permiso ni perdón,
que no pienso parar,
que nadie me detendrá.

Este libro es capaz de traerme incluso fantasmas como el de Percy Shelley y los tatuajes de botellas con mensaje dentro, a través de este poema (maldita sea) intergaláctico.

Toma unos poemas incendiarios,
introduce tus entrañas en una botella,
ponle una mecha de voz
y ya tienes dispuesto tu particular cóctel molotov;
sal recitando a la calle sin pasamontañas,
vuelca vehículos de prestigiosa estupidez
y levanta barricadas de desnudez,
enciende tu artefacto poético
y que arda el desamparo en los autobuses
y la soledad en cada esquina,
y que ardan los contenedores
de basura emocional.

Que resplandezca en las calles
al fin
la conciencia de saberse vivo,
las implicaciones del colapso necesario
y la risa
rebosando sumideros,
para que la empatía sustente nuestras vidas
y guíe nuestros actos
más allá de los sueños.

Este magnífico poemario está dividido en tres secciones, a saber: "Desde mundos resquebrajados", "Fisura a fisura" y "Abriendo grietas en el muro". Es en este último apartado donde el autor definitivamente se deja llevar y es más directo, artístico y cargado de contenido. De verdad que me entusiasma, podría seguir copiando poemas y poemas hasta transcribirlo entero; sólo unos versos más (a favor de los derechos LGTB), y adiós.

(...) Desde su cielo paternal
un ojo viril nos mira,
abrasador,
horrorizado,
beligerante;
y maldicen nuestros cuerpos desnudos,
y aborrecen los sexos indefinidos,
y condenan los roles descarriados,
somos y seremos humanos libres
gozando
las grandezas del instinto.


P.D.: La cursiva, la negrita y el escalofrío emocionado, una vez más, son míos.

domingo, 9 de agosto de 2015

Beat Attitude


La generación beat es sobradamente conocida por todos: popularmente, se sabe que la conforman un grupo de autores estadounidenses que en la década de los cincuenta dieron lugar a un fenómeno cultural debido a las temáticas novedosas que trataron y a su llamativa forma de vida. Su literatura se basaba en la filosofía oriental, la libertad sexual, el rechazo de los valores clásicos, el uso de drogas y otra serie de preceptos que encontramos en sus libros y en las numerosas películas que se han rodado sobre todos ellos.

Pero los nombres que se conocen, los únicos que se han hecho mundialmente conocidos, son los de Allen Ginsberg, Jack Kerouac,  William S. Burroughs, Gregory Corso , Neal Cassady, Carl Solomon y algunos otros. Todos hombres. Y es precisamente a través de unas declaraciones de Gregory Corso en una conferencia de 1994, de donde parte la idea original de este libro: también hubo mujeres, el problema es que se silenciaron brutalmente sus voces. Ahora veremos por qué, y qué tenían que decirnos.


Qué pasó con las mujeres beat
Desde nuestra perspectiva actual es más fácil realizar una panorámica sobre este asunto; sobre todo porque muchas de esas mujeres que formaron parte de la generación beat, reducidas prácticamente a la clandestinidad, aun siguen vivas, escribiendo y dando charlas. Por ejemplo, autoras como Hettie Jones, ruth weiss (una autora que se niega a usar letras mayúsculas), Anne Waldman, Joanne Kyger o Diane di Prima.

Este libro recoge una selección de poemas de diez mujeres procedentes de la Beat Generation: Elise Cowen, Joanne Kyger, Lenore Kandel, Diane di Prima, Denise Levertov, ruth weiss, Janine Pommy Vega, Hettie Jones, Anne Waldman y Mary Norbert Körte.

Lo que pasó fue que el férreo heteropatriarcado imperante en los EE.UU. de los años 50 entendía como enfermedad mental cualquier impulso creativo que procediera de una mujer. Los hombres, por su parte, sí tenían libertad creadora y se les consideraba genios, artistas o precursores culturales. Pero cuando las mujeres quisieron expresarse de la misma forma, sufrieron el encierro en manicomios por parte de sus familiares, donde se les sometía a electrochoques y otras prácticas aberrantes. 

Ellas no tenían, en fin, la libertad de escoger la vida que querían vivir, aunque tuvieran el mismo talento que sus coetáneos varones, y aunque para la Literatura fueran igual de imprescindibles que ellos. Eso fue lo que pasó con las mujeres beat.


siempre he sido a la vez
tan mujer como para derramar lágrimas de emoción
y tan hombre 
como para conducir mi coche en cualquier dirección

*Hettie Jones*


Irredentas voces femeninas
A pesar de los esfuerzos por acallarlas, algunas de estas chicas consiguieron ver publicados sus poemas. Estos textos quedaron esparcidos en revistas agotadas o ediciones de coleccionista muy difíciles de encontrar. Pero fueron muy prolíficas y el paso de los años destruyó el estigma que las silenciaba, por lo que muchos de sus libros afortunadamente han podido llegar a nuestros días. Además, como ya hemos mencionado, un buen puñado de estas mujeres siguen en activo a día de hoy.

Sus roles sociales como madres, amas de casa, musas o amantes dificultaban su acceso a las editoriales. Incluso sus propios compañeros de generación (varones), influenciados por los convencionalismos machistas de la época, asistían extrañados al empeño de sus compañeras por crear todo tipo de obras artísticas.

De haber conseguido silenciarlas por completo, se habría formado un lamentable vacío en la literatura de aquella época: la obra de estas mujeres tiene sobradamente la misma calidad que la realizada por varones, y es igualmente representativa de los valores que caracterizaron a esta generación. Como bien se dice en el magnífico prólogo de Annalisa Marí Pegrum para este libro, “nunca es tarde para volver a la generación beat, sobre todo si es para reconstruir y expandir su historia”.  

Es la primera vez que se publica un libro en español con estas características, que reúna la obra de mujeres de la Generación Beat en una preciosa antología. Además, la presentación siempre impecable de la Editorial Bartleby nos ofrece la versión inglesa original de todos los textos junto a su traducción al castellano a manos de Annalisa Marí Pegrum, lo que convierte a este libro en una auténtica delicia.


A las vacas les gusta Mozart
A los ciervos les encanta Van Morrison
Las águilas pescadoras se postran para escuchar Dire Straits
y el mundo entero se detiene con la novena de Beethoven
*Mary Norbert Körte*


La actitud beat en las mujeres
La antología “Beat attitude” nos brinda un precioso trampolín de partida, con una ilustración de cubierta colorida y psicodélica que resulta perfecta para esta ocasión. Las formas florales y caprichosas, a la manera de los test Rorschach, son rostros femeninos y cuerpos humanos en actitud de meditación si nos fijamos bien, y tanto los tonos psicodélicos como el conjunto lisérgico nos da muchas pistas acerca del libro que tenemos entre manos.

La antología reúne a un total de diez autoras, y presenta cinco poemas seleccionados de cada una de ellas. Observamos que todas ellas se expresaban de una forma muy concisa, y que tenían muchas cosas importantes que decir; pero sobre todo que, cuando tenían la oportunidad de expresarse, iban al grano. Se trata de poemas muy homogéneos que incluso resultarían intercambiables entre unas y otras poetas (especialmente para todos aquellos que no hemos tenido hasta ahora otro acceso a sus escritos).

Estas chicas no solo son brillantes, es que quizá alcancen más calidad en sus poemas que sus compañeros varones de generación. Quién sabe si la vanidad de ellos fue otro factor clave para silenciarlas, aprovechando su posición social más privilegiada. Hasta hace pocos años todos los focos los han apuntado a ellos, es algo que olía a chamusquina, ocultaban algo: ahora lo sabemos.

Aunque solamente tenemos unos pocos poemas de cada una, todos contienen una fuerza tan arrolladora, que por sí solos son capaces de transmitirnos la idea de una obra completa de sus autoras. Sin duda, representan perfectamente sus miedos, sus mundos, sus sueños, sus problemas y reivindicaciones. La selección realizada para esta antología es magnífica, ya que todos y cada uno de los poemas contienen matices identificables de la generación beat, en cuanto a temas y formas.

Estas escritoras son atrevidas, iluminadas, inspiradoras, fuertes, libres, indomesticables, capaces, talentosas… unas luchadoras admirables que, aún teniéndolo complicadísimo para escribir, lo hicieron, haciéndonos llegar un testigo muy valioso de capacidad y superación. Es delicioso leerlas, a todas y cada una de ellas. No en vano, este libro se publicó por primera vez en febrero de 2015 y en abril ya se presentaba una segunda edición: por algo será… tiene un valor incalculable, no se lo pierdan.


"Nana para un bebé, nonato"
Cielo 
cuando te abras paso
encontrarás
una poeta,
apenas la opción ideal.
No puedo prometerte
que nunca pasarás hambre
o que no estarás triste
en este mundo
descuartizado
y reducido a cenizas
pero puedo enseñarte
cielo
a amar tanto
que tu corazón se rompa
por siempre jamás.
*Diane di Prima*

Reseña publicada originalmente para la revista on-line de crítica literaria El Mar de Tinta. 

El mono en el espejo - Xabier López López


Xabier López López, autor de un buen puñado de novelas para adultos y algunas infantiles y juveniles, ha ganado multitud de premios literarios; la editorial Baile del Sol publica por primera vez una de sus obras, “El mono en el espejo”, que en el año 2002 fue galardonada con el Premio Lueiro Rey de Novela Curta, un premio anual procedente del Concello do Grove con el patrocinio de la Diputación Provincial de Pontevedra.

Traducida del gallego por Marta García Seoane, esta es sin duda una de las entradas más brillantes del catálogo de Baile del Sol; una novela breve y potente que está a la altura de la calidad de otros grandes aciertos en narrativa por parte de esta editorial como son “Mi vida con Potlach” de Inma Luna o “Los dientes del corazón” de Ramón J. Soria Breña, por citar solo algunos de los que más me han gustado.


Un sol cegador: gótico sureño
El relato es inicialmente anodino y costumbrista, pero enseguida comienza a salpicarse de datos inquietantes, de una forma sutil pero continua, que consigue asombrar al lector de la misma manera que el paseante advierte sorprendido las primeras gotas de lluvia en el suelo antes de ser consciente de estarse mojando. Y al final, lo que realmente tenemos entre manos es una novela de realismo psicológico que juega continuamente a poner a prueba la inteligencia del lector.

Posiblemente el mejor término que define a esta novela es inquietante. Tenemos a un anodino profesor de literatura que disfruta conformado de una vida bastante gris, y que juega a relacionar cualquier anécdota sin importancia con alguno de los múltiples libros que almacena en su memoria. De este modo encontramos referencias literarias salpicadas a lo largo de toda la novela, en un ejercicio de lucimiento por parte del autor que demuestra sus conocimientos y también recomienda de alguna manera sus lecturas favoritas.

Poco a poco nos damos cuenta de que todas las referencias al verano, el calor, la indolencia, el bochorno, la pereza, la sed, la luz excesiva y cegadora… crean un marco literario con elementos propios del gótico sureño, un subgénero de la novela gótica procedente del sur de los EE.UU., y al que pertenecen algunas obras de autores como Faulkner, Stephen King, William Gadis, Joyce Carol Oates, Nick Cave o Cormac McCarthy. 

El final, absolutamente inesperado y escalofriante, nos confirma la cercanía de esta novela con los autores y el género citados: pero no vamos a desvelar en absoluto la trama, que deberá descubrir el lector por sí mismo.


Miedos atávicos, leyenda  o realidad
Xabier López López se sirve principalmente de dos mitos para construir el argumento en “El mono en el espejo”, y conformar la compleja personalidad del protagonista, cuya realidad, plagada de destellos, vapores etílicos y confusión mental, se nos escapa debido a que solo contamos con su versión y los pocos datos que deja caer cada puñado de párrafos.

Por un lado tenemos el mito del niño salvaje, que hace referencia a todas esas leyendas de humanos criados por manadas de animales. Desde siempre han circulado multitud de historias falsas al respecto, pero también tenemos algunos casos documentados.

Quizá la procedencia gallega del autor haya auspiciado esta base argumental. Galicia es una región plagada de mitos y leyendas y sus habitantes, especialmente los de regiones más pequeñas o alejadas del ruido del siglo XXI, conservan ese precioso contacto con los animales y la Naturaleza del que nos despoja la civilización y el progreso, convirtiéndonos en fotocopias andantes y deshumanizadas.

El otro mito es el que da título a la novela: el mono en el espejo hace referencia a todos aquellos experimentos de laboratorio que se han realizado con diferentes animales, colocándoles delante de un espejo para estudiar sus reacciones. Se dice que simios, delfines, elefantes y urracas son conscientes de su propia existencia y que interactúan con su reflejo de manera similar a como lo haría un ser humano cuando lo descubre.

Digresiones y un final inesperado
La técnica que más influye a la hora de propiciar ese ambiente continuamente inquietante es, sin duda, la digresión: los cambios de tema inesperados se ramifican a lo largo de todo el texto. La finalidad del autor es aportar datos relativos al argumento principal, de forma rítmica y constante, pero espaciados, de modo que se mantenga en vilo la intriga del lector. Así, encontramos multitud de digresiones literarias, costumbristas, recuerdos del protagonista, etc.

Poco a poco, y cuando más nos vamos acercando hacia el final, Xabier López juega con mucho acierto a evocar todos los fantasmas del lector con la vieja estrategia de asustar precisamente con aquello que no se nombra. Es la mente del que lee la que anticipará imágenes horripilantes acerca de lo que podría pasar, sea cual sea el desenlace. 

En todo caso, ni la trama ni el final son absolutamente claros ni se solucionan por completo: los cabos sueltos deberá atarlos cada lector a su manera.

Me parece una novela espléndida y la recomiendo a todos aquellos lectores que se atrevan a perderse entre sus luces y sus sombras.

Reseña publicada originalmente para la web de crítica literaria El Mar de Tinta.

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